Como signo tangible de comunión durante la semana de oración por la unidad de los cristianos, jóvenes de distintas denominaciones repartieron comida a deambulantes por las calles de La Habana
"Qué bueno es cuando nuestro camino ecuménico muestra la comunión en las diferencias, porque muestra algo de la vida eterna, una vida llena, realizada, que no huye de las diversidades ni intenta suprimir las diferencias"
"Nuestras pobrezas personales, de nuestras comunidades, de nuestras Iglesias, pueden ser la riqueza para dejarnos amar y salvar gratuitamente por Jesucristo y ofrecer así nuevos espacios libres a la acogida y hospitalidad de los necesitados y de cada prójimo"
Este año, la celebración mundial de la semana de oración por la unidad de los cristianos, coloca en el centro de la reflexión el mandamiento “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente... y a tu prójimo como a ti mismo” (Lc 10,27)