En esta iglesia local, el protagonismo del pueblo de Dios es algo evidente. Los laicos, especialmente las mujeres conducen las comunidades y aseguran la fe de la gente en lugares distantes, con poca presencia del clero
Una Iglesia que no tiene miedo de asumir la necesidad de una conversión pastoral, del compromiso profético, de la defensa de la Casa Común
Dar respuesta a las situaciones que desafían la vida de las comunidades, reinventando las relaciones que lleven a hacer realidad un panorama social diferente, a superar los dramas que forman parte de las personas sencillas
La vivencia religiosa no se puede reducir al ambiente virtual, una realidad muy presente en Brasil, con un número creciente de influenciadores digitales católicos, con millones de seguidores