El episcopado amazónico, que se sienten “pastores de la Iglesia sinodal”, agradece y reconoce la entrega generosa y arriesgada de numerosos miembros del Pueblo de Dios en la Amazonía
Se valoran los avances significativos “en la escucha, la articulación de las diócesis, la revitalización de los diversos consejos, el planeamiento pastoral y la formación teológica, espiritual, ministerial y pastoral que busca responder a los signos de los tiempos”
El mensaje reflexiona sobre las resistencias y miedos de una Iglesia sinodal y con rostro amazónico, que se manifiesta en la falta de discernimiento y cierto autoritarismo, clericalismo y poco espíritu misionero y disposición y audacia para ir a las periferias
Un encuentro para “escuchar, discernir y compartir en nuestro caminar juntos, como pastores de las Iglesias Particulares que peregrinan en la Amazonía”
Una dinámica que ha llevado a descubrir que “todos estamos compartiendo realidades comunes”
“Un momento de maduración, un nuevo comienzo”, que va a producir cosas nuevas e interesantes sobre “como la Iglesia sigue tratando de acompañar al pueblo de Dios y al gran don de Dios que es la Amazonía”
“Desde hace algunos años, consciente de su papel evangelizador, anunciador de Jesucristo, nuestra Iglesia católica ha emprendido este camino, camino de acercamiento, camino de construcción de nuevas relaciones”
Nacido en Barra do Jacarezinho, estado Paraná, el 6 de abril de 1964, fue ordenado presbítero el 28 de junio de 1997
El 7 de diciembre de 2016, fue nombrado obispo auxiliar de la arquidiócesis de Rio de Janeiro por el papa Francisco. La ordenación episcopal tuvo lugar el 28 de enero de 2017, eligiendo como lema episcopal “Vivere Christus” (Para mí, vivir es Cristo)
“Ayudar de manera concreta y eficaz a los obispos diocesanos y vicarios apostólicos a llevar a cabo su misión”
León XIV subraya “el derecho y el deber de cuidar de la ‘casa’ que Dios Padres nos ha confiado como administradores solícitos, de modo que nadie destruya irresponsablemente los bienes naturales que hablan de la bondad y la belleza del Creador, ni, tanto menos, se someta a ellos como esclavo o adorador de la naturaleza”
“Estamos aquí para retomar el Sínodo, para ponernos una vez más en camino, tratando así de expresar también el sínodo en nuestras diócesis, en nuestras Iglesias particulares”
“Que nuestras Iglesias, nuestras comunidades sean señal, visibilidad del Reino de Dios, de la sinodalidad”
“No se trata de una nueva organización, sino de una inspiración. Un espíritu que renueva y funda el modo de ser Iglesia”
Desde su fundación, la CEAMA ha dado pasos con vistas a la aplicación de los resultados del Sínodo para la Amazonía
“Un encuentro de escucha con vistas a la continuidad de la consolidación de la sinodalidad en las Iglesias de la Amazonía que ofrecerá elementos para una actuación de la CEAMA más cercana a las iglesias locales”
Entre las perspectivas cabe destacar la recuperación del papel de los obispos como pastores de las iglesias locales y primeros responsables de la sinodalidad
“Ese espíritu se apodera de nosotros, se puede decir así, en el bautismo y enseguida nos lleva a defender los valores del Evangelio y a luchar por los valores del Evangelio”
“El Evangelio nos enseñó que todos somos hijos de Dios y esto en algunos lugares puede ser contracultural”
El objetivo es establecer diálogos de oración por la reconciliación, solidaridad y paz en todo el Pacífico, entre religiones y generaciones, en medio de la inestabilidad local, divisiones generalizadas y amenazas nucleares cada vez más intensas
Una peregrinación coordinada por la Alianza para un Mundo Sin Armas Nucleares (PWNW), fundada en agosto de 2023 por los obispos de cuatro diócesis de Estados Unidos y Japón afectadas por el desarrollo de armas nucleares (Santa Fe, Seattle, Hiroshima y Nagasaki) y patrocinada por universidades católicas participantes
León XIV se ha referido a las dos ciudades bombardeadas como “un recordatorio vivo de los profundos horrores provocados por las armas nucleares”
“Este solemne aniversario sirva como un llamado a la comunidad internacional para renovar su compromiso de buscar una paz duradera para toda la familia humana”
Un encuentro histórico que ha permitido avanzar en la agenda de cooperación sobre trabajo digno y el cuidado de la Casa Común entre organizaciones del trabajo organizado y redes eclesiales
Se definió fortalecer el espacio de diálogo Norte-Sur, ampliando la participación de organizaciones del trabajo, comunidades organizadas y redes internacionales que promuevan el bien común
“Poder entender mejor lo que tenemos en común como Iglesia, buscando como defender la dignidad del ser humano”, y junto con eso, “poder extender la mano a personas con otras perspectivas, como parte de la misión de la Iglesia”
“¿Damos solo de lo que nos sobra o damos de aquello que realmente es nuestro y tenemos el deber de compartir?”
“Que el Señor nos conceda poder vencer este consumismo tremendo que estamos viviendo y aprender el modo de poder disfrutar auténticamente de los valores más hondos de la vida y del corazón humano”
El informe, que describe los distintos tipos de violencia y sus responsables, está dividido en tres secciones: violencia contra el patrimonio indígena, violencia contra las personas y violencia por omisión
“Somos una expresión de la Iglesia de Brasil que desea vivir el Evangelio, estar al lado de los más necesitados”
“Seguir sirviendo para que nuestros hermanos indígenas, los pueblos originarios, vean respetados sus derechos, sus derechos constitucionales, y tengan un hogar, su espacio, su lugar”
“Nuestra relación con Dios, Tupãna, Oãkʉ, O'amʉ, con nuestros antepasados, nuestros primeros padres y madres, proviene de lo sagrado de nuestras culturas y religiosidades. Nuestra catequesis nace y se desarrolla allí, es en casa/nuestra aldea donde se nos educa en lo sagrado y en la espiritualidad”
“Esta resignificación de lo sagrado se está llevando a cabo a partir del conocimiento tradicional de los pueblos, valorando y rezando como bautizados, haciendo esta relación, para caminar juntos en el diálogo intercultural entre la Iglesia y lo sagrado de los pueblos indígenas”
Se está avanzando en una catequesis integral, en la que se valora el compartir, los encuentros comunitarios, la convivencia, la participación de los catecúmenos, la recuperación cultural: artes, lenguas indígenas, medicina indígena, pueblo, ríos, territorios, nombres tradicionales, grafismos, entre otros elementos
Apertura para que los indígenas tengan este espacio para manifestar, expresar su fe a partir de sus valores locales
Toda nuestra vida es una lucha para no dejar que los intereses del mal entren en nuestra vida, que podamos hacer espacio para el bien, que podamos darle lugar al buen espíritu
Como el sol del atardecer es el sol más hermoso, el atardecer de la vida también es hermoso como todo atardecer, porque guarda dentro una gran sabiduría para poder aportar al mundo en que vivimos
Una catequesis que sea “evangelización liberadora” y “no un código de doctrinas, un manual de moral, de reglas a seguir”
“La catequesis en una comunidad de espíritu sinodal en la Amazonía despierta a la comunidad a la presencia estable de responsables laicos, maduros y dotados de autoridad”
Para crecer en la Amazonía, la Iglesia debe “moldear su propia identidad en la escucha y el diálogo con las personas, las realidades y las historias del territorio, desarrollando cada vez más un necesario proceso de inculturación”
“Para lograr una renovada inculturación del Evangelio en la Amazonía, la Iglesia necesita escuchar la sabiduría ancestral, volver a dar voz a los ancianos, reconocer los valores presentes en el estilo de vida de las comunidades nativas, recuperar a tiempo las preciosas narraciones de los pueblos”
“Las estructuras sociales, las expresiones culturales, los seres en su totalidad, la comunidad de fe, deben tenerse en cuenta en la catequesis, ya que forman parte de la experiencia cotidiana de la fe, en la encarnación y la liberación, especialmente en la Amazonía”
Un encuentro organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL) a través de la Iniciativa Construyendo Puentes con la colaboración de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB)
El punto clave está en la construcción de puentes de integración, reconciliación y fraternidad. De ahí la importancia de esta oportunidad concreta para caminar juntos, como comunidad continental, hacia un desarrollo humano integral, justo y sustentable
Un encuentro que se realizará siguiendo con la dinámica sinodal de los anteriores, buscando la unidad en la diferencia
“¡La evangelización aquí nunca fue colonización! Fue inculturación, siempre encarnada en la tierra y en la historia del pueblo”
“Una Iglesia totalmente ministerial”, donde “cada fiel descubre su vocación y asume con generosidad el servicio al Reino”, mediante “servicios ejercidos con fe y sencillez”
“La evangelización aquí fue paciente como un río, sorteando obstáculos, generando vida y esperanza en las malocas, en las periferias, en los campamentos, en las carreteras secundarias, en las ciudades y sus alrededores”
Hombres y mujeres que hicieron carne el Evangelio, que mantuvieron la vida de fe de las comunidades, ante el escaso número de presbíteros presentes en esta iglesia local
Comenzó su homilía reconociendo la importancia de las mujeres en las comunidades, mujeres que el obispo quiere que tengan cada vez más presencia en los órganos de decisión de la Iglesia local, “porque son ellas las que sostienen con la gracia de Dios el camino de nuestra Iglesia”
Ser una Iglesia compasiva, que no pasa de largo, que abraza, una Iglesia cercana, una Iglesia que se detiene, que cuida y sirve como Iglesia Samaritana
Una asamblea que fue tejida por la belleza de la diversidad y que ahora debe “llevar a las comunidades a la fe encarnada, iluminada por la lucha y en busca de la justicia, la dignidad y el cuidado de nuestra casa común”
“Seamos samaritanos en la Amazonía, sensibles al dolor, firmes en la esperanza, audaces en la profecía”