Al discípulo que está interesado en el proyecto y que se dispone a discernir el compromiso de un seguimiento se le ofrece en privado las claves interpretativas de todas esas palabras que son parábolas de realidad en medio de la historia y del mundo, como nos sucede aquí a nosotros. El centro escucha de nuestra parroquia abierto al servicio de los que sufren es sacramento real... este año se han acompañado en la escucha a más de cien personas.
Tanto la familia como los escribas no entienden ni aceptan la lógica de Cristo. ¿Cómo pueden ver mal en tanto bien? ¿Qué ceguera es la que lleva a poner el interés propio por encima del bien de todos los demás? ¿Cómo se puede rechazar y maltratar de esa manera la inocencia y la bondad?
Esta mañana en mi oración han estado presente Alex y Ana, y cómo no, su madre Carmen. Mañana Martes - fecha de pruebas en Extremadura- él se examinará de la EBAU y ella profesora de la universidad de Extremadura será quien le acompañe en las pruebas. Lo hará desde el centro de menores Marcelo Nessi donde está internado por causas judiciales, tras la muerte de su madre y su perro. Misterio de dignidad y cuidados de lo humano en un contexto de contradicción e incertidumbre. Un adolescente y un futuro de lo humano. Me interpela.
Un años más los militantes de Profesionales Cristianos de Acción católica especializada se han encontrado en la residencia de las religiosas de la Asunción en Madrid. El tema que les convocaba este año era en torno al "cuidado como clave de cultura y respuesta a la situación actual". Dentro de la búsqueda de razones y motivos para la ternura y el cuidado frente a la vulnerabilidad el encuentro ha servido para profundizar y avanzar en el deseo y la formación para la acción. Leticia Panedas nos da cuenta dle encuentro.
El Dios Resucitado nos viene entregado en los retazos del vivir diario, en los encuentros con los rotos de la historia, así como en los gestos de compartir y de unidad que se nos ofrecen por parte de muchos hombres, que hacen de su vida lugar de encuentro, recuperación, sanación y familia para los que más lo necesitan.
En la parroquia de Guadalupe ya están con los preparativos para la paella solidaria que culminará la celebración de la eucaristía del domingo 9 de Junio. Una mesa compartida pensando en los hermanos que piden dignidad y justicia en medio de este mundo. Lo importante no es sólo compartir con ellos, sino sentarnos en la misma mesa y comer juntos el mismo pan, el de la dignidad y el de la fe.
El Domingo de la Stma. Trinidad debería ser el día de las comunidades cristianas. El verdadero sacramento y signo de este mistierio trinitario debe serlo la iglesia en su conjunto. La reciente noticia de la comunidad contemplativa de las clarisas en Burgos no deja de ser el mayor antisigno de lo que es realmente la espiritualidad de lo trinitario. Allí donde hay un signo de comunidad y de unidad, allí está el Dios trinitario...donde hay dos o tres reunidos en mi nombre allí estoy yo en medio de ellos. Donde hay separación y división ahí está el espíritu del mal.
Hoy se madrugaba en más de un lugar: Madrid, Burgos, Palencia, Zamora, Plasencia, León... localidades donde viven habitualmente las personas que forman parte de los equipos permanentes de los distintos movimientos de acción católica general y especializada. Habían sido convocados desde la comisión de apostolado seglar de la conferencia episcopal española para participar en la eucaristía que iba celebrarse en Valladolid desde la iglesia de la Santa Promesa, transmitida por tve 2 y presidida por el arzobispo del lugar y presidente de la conferencia episcopal D. Luis Arguello.
La razón era celebrar juntos y visibilizar lo que es la vida de estos movimientos de un modo participativo en la celebración de la eucaristía. Media hora antes de la celebración, con cientos de kilómetros de viaje, estábamos allí como nos habían pedido para dicha participación. Desde la federación de los movimientos se habían encargado de elaborar los materiales que con motivo de Pentecostés sirve la conferencia episcopal español con el lema este curso de "laicos por vocación, llamados a la misión".
Tengo que reconocer que el trato fue amable y que hasta participó el arzobispo en nuestra comida con un ambiente festivo y alegre. Pero me sorprendió la mudez y la pasividad a la que quedó reducida la presencia de esas decenas de laicos cristianos que están dedicados en cuerpo y alma al apostolado laical en la iglesia española y que habían hecho la opción de estar presentes de un modo activo en la misma.
En esta iglesia que quiere ser sinodal, corresponsable, misionera y encarnada en medio del mundo me atrevo a sugerir que quizás lo que ha ocurrido hoy es un detalle de que nos cuesta poner en activo, en marcha, los discursos de novedad y actualización.
Ni que decir tiene que ha sido un día de encuentro entre todos nosotros, entre los movimientos y nos hemos animado a seguir en el trabajo y en la entrega con la intención de ser obedientes al mismo espíritu.
Desde aquí compartimos, con fe, esta oración que estaba elaborada para pedir por la Iglesia y que se había puesto al servicio de todas la comunidades diocesanas de España.
Las circunstancias han hecho que el templo votivo en el que se celebraba la liturgia eucaristía pascual se impusiera sobre la celebración de pentecostés, del apostolado seglar y de la acción católica española, general y especializada. Se perdió la ocasión de mostrar desde este espacio de comunicación la riqueza del día y del dinamismo de estos movimientos de vida apostólica.
Orar y pedir el Espíritu Santo es propio de cristianos.
Somos la Iglesia del Espíritu Santo, del Espíritu de Cristo Resucitado. Ahora es el momento de acabar con todos los miedos y los temores para vivir eternamente desde la confianza. La Iglesia no puede ser frontera cerrada para la libertad. Hoy, ha de abrirse al impulso del Espíritu que le dice que ha de ser «Iglesia en misión, sinodal, plural y unida, en salida, compasiva, generosa, de perdón y sanación, de fuerza para los débiles y denuncia para los injustos y los inmisericordes», para llamarlos a la conversión de corazón.
Cuando estudiaba teología me llamó la atención y me creó cierto interrogante el caso concreto en la historia del sacramento del perdón. Cuando comenzó la confesión particular individual fue condenada canónicamente porque rompía la doctrina del sacramento. Pasado el tiempo, siendo desobedecida por los monasterios, principio de ese mal, se institucionalizó y se hizo normativa para todos, siendo condenado lo contrario. No quiero ser exagerado, pero el Espíritu tiene unas cosas que solo él las entiende y todos los de buen corazón que se dejan conducir por él queriendo ser fieles a la Iglesia que aman y por la que dan la vida realmente, sin guardarse nada para ellos. Un abrazo fuerte Enrique, yo sé que tú no levantas banderas, sólo amas la vida y el evangelio que es del pueblo y para el pueblo, el evangelio que cura, sana, libera y salva. He gozado con el texto de Maria Soledad, esa joven de Campolugar, no hay nada mejor que escuchar la vida en la voz de lo jóvenes maduros.
Creo que no entendimos muy bien el mensaje de "Querida amazonia". No se trataba de una cuestión puramente amazónica como lugar de necesidad, sino más bien como grito del espíritu que nos llama a la novedad de la gracia en estos tiempos, desde aquella realidad humana y eclesial. Traigo aquí el testimonio de Patricia Gualinga, mujer del espíritu, lideresa y profeta de la de Iglesia en el mundo. La carta nos llamaba a convertirnos, de la iglesia de allá pobre y sencilla a la iglesia vieja y cansada de occidente, especialmente en esta europa nuestra. El Espíritu Santo no deja de hablar a las iglesias hoy.
Recuerdo cómo hace más de treinta años comenzamos -con mi compañero y referente Ricardo- a usar el tiempo de verano para ir a Jaen (Perú), al seminario que regentaban los jesuitas en aquel vicariato de sanJosé, al que acudían seminaristas de cinco jurisdicciones eclesiásticas, algunas de ellas de la selva. El Rector, Rolando, nos explicaba que tenía mucho interés en que fueramos nosotros, porque así los seminaristas contemplaban a sacerdotes diocesanos -lo que ellos iban a ser- que estaban preparados para dar clases y para escribir sobre temas teológicos y pastorales. Era bueno que vieran que no era sólo cosa de jesuitas, que también la pastoral diocesana necesitaba de esa formación y preparación. También ellos debería ocupar cargos ministeriales y episcopales. Algunos de esos alumnos hoy son compañeros míos en el presbiterio de Badajoz. Ahora cuando cuando llega este tramo de vida ministerial, cuando ya va siendo más que mediodia vital, quiero recoger lo que es mi figura como cura diocesano y lo que me ha llevado a ella. Hay modos distintos y complementarios de ser curas en una diócesis respondiendo a necesidades y formándose para ellas. Todas importantes y necesarias, además interconectadas.
Los obispos españoles recientemente nos invitan y recuerdan la tarea de leer en creyente los acontecimientos de la vida:"La mirada contemplativa, que es una mirada de fe, profunda, sobre lo que sucede en la vida cotidiana de las personas, los hogares, las calles y plazas, las ciudades y los pueblos. Dios ya estápresente entre nuestros conciudadanos promoviendo la solidaridad, la fraternidad, el deseo de bien, de verdad, de justicia, debelleza, de justicia. Esa presencia no debe ser fabricada sino descubierta, desvelada (EG 71).(Exhortación pastoral: Iglesia acogedora y misionera, 31)
Duelo ante un matricidio
Siguiendo esta línea propuesta ofrezco, una vez más, una reflexión que considero necesaria al hilo de un acontecimiento de dolor y sufrimiento en nuestro barrio de la parroquia a la que he pertenecido de Parroquia Ntra Sra Guadalupe,
Los obispos nos hablan de una iglesia acogedora y misionera. A la luz del misterio pascual descubrimos que las fronteras y las banderas, como limitación y signos de exclusión, no son fruto de la gracia sino del pecado. En Cristo resucitado se abren las puertas de la luz universal que alumbra a todos los hombres con una llamada a la fraternidad total. Todos hermanos es la esencia de la bendición del Cristo resucitado que asciende a los cielos.
El papa dirigiéndose a los párrocos les ha manifestado una verdad eclesial de calado al afirmar que la iglesia no será sinodal sino lo son las parroquias. El ser de de la iglesia se juega en las comunidades que iluminadas por la Palabra caminan por sendas de verdad, justicia y libertad. El protagonismo lo han de tener los miembros de la familia, todos ellos sin exclusión, ese hacer en comunión es lo que hace verdad el misterio de la unidad que enraiza en la Trinidad. Acaba de salir la exhortación sobre las parroquias acogedoras y misioneras, por eso traigo a colación este hecho de vida del parroquia de Guadalupe en Badajoz, tan sencillo como significativo.
Donde menos lo esperas el amor del Padre se derrama y te sobrepasa en la ternura de los humanos. Cuando eso ocurre lo más importante es contemplar y dejarte abrumar por esa mirada de compasión viva y felicitante que los demás te ofrecen... silencio y contemplación.
Nominar de alguna manera es responsabilizarse, entrar en diálogo respetando lo propio del otro ser, religándose con esos seres sabiendo que tú no eres el fundamento, sino el compañero de camino que has de tener cuidados sobre él. Como hizo José...
La oración en la noche... desde un compañero sacerdote entrañable con el que hemos compartido presbiterio y diócesis. Ahora le toca partir y nos duele, oramos en el dolor y en la esperanza, en la fe y en el agradecimiento a su mnisterio. Cuando, ayudado por cuidados paliativos, se dispone a entrar en el sueño que lleva a la vida y a la luz, la que el presentó y anunció a sus comunidades cristianas a las que sirvió.
La vid y los sarmientos... la comunión de vida y de corazón. Una misma sangre, la misma vida. Nuestra salvación. Traigo a colación un hecho de vida que marcó mi lectura creyente de este evangelio en un momento determinado desde la vida parroquial y la comunión de vida con gente muy sencilla y entrañable. Un corazón injertado.
Me alegra compartir con vosotros esta sencilla reflexión de mi compañero Leonardo Terrazas. Ya he comentado alguna vez cómo esta viviendo un momento serio de enfermedad de un modo sencillo y ejemplar para todos los que compartimos con él el estudio del evangelio. Las dificultades de su proceso de enfermedad no le quitan el ánimo y el deseo de aportar desde su ministerio a la comunidad cristiana y diocesana. Hoy nos ayuda a orar desde el evangelio del Domingo del buen pastor.