En toda comunidad se construye un proyecto de vida común que trata de regular la política. Entre esos proyectos, está el de Jesús de Nazaret
Resulta connatural afirmar que la fe cristiana, desarrollada en convivencia, no puede renunciar a una política que haga realidad el proyecto de Jesús
El capitalismo aduce que la fe cristiana poco o nada tiene que ver con las preocupaciones y problemas humanos de la tierra; lo suyo es atender a la salvación de las almas
La complicidad entre el capitalismo y la Iglesia preconciliar, hizo posible que el capitalismo reemplazase al Dios de Jesús por el dios dinero, que anula los valores de la igualdad y la justicia
Los datos riqueza en España muestran la cruel paradoja de que en una sociedad que en gran parte presume de cristiana, existan desigualdades tan innecesarias y, por lo mismo, tan cruel y enormemente injustas
Dios no puede ser Padre de todos sin reclamar justicia para todos aquellos que son excluidos de una vida digna