"La diócesis de Cúcuta es una realidad eclesial muy vital. Dejo una Iglesia empeñada en la formación de los laicos, en su vida de fe, en sus contenidos de evangelio en los distintos procesos de nuestro plan, en la zona urbana y rural"
"Es difícil para mí dejar una Iglesia viva, generosa, empeñada en la Evangelización, pero también con fuerza en la caridad, que es la verificación el evangelio"
"El pastor en esta comunidad castrense debe hacer de todos 'artesanos de paz', buscando que, sin renunciar a sus tareas y compromisos con la Patria, puedan entrar profundamente en continuidad de la búsqueda de la paz"
"En nuestra Iglesia particular castrense, a las armas humanas, queremos agregar unas 'armas espirituales'. El trabajo pastoral en el medio castrense quiere sanar heridas"
"Espero que un día, sin violencia y con un gran aporte de todos los queridos hermanos de Venezuela, puedan encontrar el camino para volver a la democracia y mostrar los grandes valores y potencias que tiene esa nación"
"Creo que tengo que seguir animando el proceso de reconciliación y de vida cristiana que mi predecesor Mons. Fabio Suescún ha realizado en estos años de servicio"