El fraile franciscano fue proclamado beato en una celebración eucarística en Catamarca presidida por el legado papal, cardenal Luis Villalba. La fiesta litúrgica será el 11 de mayo
El purpurado puntualizó que es una jornada de "alegría para la orden de los franciscanos, para la Iglesia de Catamarca, para la Iglesia de Córdoba, para la Iglesia de Argentina y para la Iglesia católica entera"
"La beatificación de Mamerto Esquiú es una invitación a todos nosotros para que caminemos en la huella abierta por Jesucristo, una invitación para caminar hacia la santidad", animó
El delegado papal sostuvo: "Aquí en la tierra tenemos que seguir el ejemplo de Esquiú si queremos llegar a la gloria. Los santos, los beatos son nuestros maestros, nuestros modelos, nuestros amigos, nuestros protectores"
"La beatificación de Mamerto Esquiú es una invitación a todos nosotros para que caminemos en la huella abierta por Jesucristo, una invitación para caminar hacia la santidad", animó