"Estamos en Bocacangrejo y él es Rafa quien, un buen día, en medio de la tragedia que provocó la erupción del volcán Cumbre Vieja en La Palma, decidió combatir la tristeza, la desolación, y todas las penas que esta trajo consigo con belleza, con colores, con corazones"
Es pequeño y delgado, pero fuerte. Su piel, morena. Sus ojos, grisverdeazulados, chispean… Lllegó a la casa-cuna con meses, y a los siete años la abandonó. Desde entonces vive independiente, fuerte y libre
Ya no sale a pescar y ha jubilado su barca. Si no es con él, ella no se mueve; ahora está en tierra, decorada con vivos colores, alegrando el lugar
Es dulce. Vamos con una bebé y le dice cosas. La niña ríe. Él la mira con cariño. "He tenido a muchos en mis brazos', nos cuenta, 'en la casa-cuna'. 'Los dejaban allí por pobreza, había mucha miseria, entonces'
Desde que pintó los corazones, el pueblo se llenó de visitantes, salió en televisión. "Me conoce la gente, comenta, admirado"