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Los compromisos adquiridos por los países en 2015 son claramente insuficientes
(Manos Unidas).- 2023 podría ser recordado como el año en el que rompimos múltiples récords de altas temperaturas en diferentes ciudades del mundo, y en mares y océanos de diferentes latitudes. Sólo en España, y sólo en verano, se han batido 552 récords absolutos de temperatura. Pero, lamentablemente, lo más probable es que 2024 sea peor y se superen nuevos récords. Y 2025, todavía peor. Los compromisos adquiridos por los países en 2015, en el Acuerdo de París, para no superar un aumento global de la temperatura a finales de siglo de entre 2 y 1,5ºC, a la vista está, son claramente insuficientes.
Lo más preocupante, lo sabemos, es:
-que son los países más empobrecidos del planeta, y las comunidades más vulnerables, las que sufren con mayor violencia los impactos cada vez más devastadores del cambio climático (sequías cada vez más largas, huracanes y fenómenos extremos, hambre, desplazamientos, etc.).
-que son los que tienen menor responsabilidad en la emisión de los gases responsables del calentamiento global.
-y que son, precisamente, quienes tienen menos recursos para afrontar los enormes desafíos que ya está suponiendo el cambio radical y acelerado de nuestro clima.
Por eso, desde Manos Unidas, siempre hablamos de JUSTICIA CLIMÁTICA.
El clima, las causas de su cambio acelerado y las consecuencias que provoca, son un asunto de justicia, porque, aunque supone un riesgo global para toda la humanidad, es una amenaza radical para las personas más vulnerables del planeta, y que además destruye los ecosistemas de los que depende la supervivencia de millones de personas. Como dice Francisco en Laudato Si', “No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental” (LS 139).
La COP28 tendrá lugar del 30 de noviembre al 12 de diciembre en Dubái. En ella se abordarán cuestiones muy importantes para la justicia climática:
-a primera revisión global sobre los compromisos de reducción de emisiones de los países y la necesidad de aumentar su esfuerzo real para no superar los 2ºC.
-la manera de financiar el fondo sobre “daños y pérdidas” causados por el cambio climático en los países empobrecidos.
-un nuevo fondo climático, que sea más eficaz y ambicioso que el actual, en el que los países “desarrollados” aporten recursos suficientes, se prioricen proyectos para la adaptación climática para las comunidades vulnerables, se otorguen donaciones más que préstamos que endeudan a los más pobres, etc.
En Manos Unidas, como parte de Enlázate por la Justicia, además, nos preocupa la deriva actual de la Transición Energética hacia energías renovables. Sabemos que esta transición está significando, cada vez más, una mayor presión sobre los minerales estratégicos o “de transición” como el litio, níquel, cobalto, grafito, etc. lo que significa mayor destrucción de la naturaleza y de los ecosistemas, envenenamiento de las aguas, expulsión de comunidades enteras de sus territorios, violación de derechos colectivos e individuales, etc. Una transición que no sea justa, inclusiva y sostenible, no es transición.
El papa Francisco, que finalmente no podrá estar presente en Dubái los primeros días de la COP28, al anular por cuestiones de salud el viaje apostólico que tenía programado, ha convertido la defensa del medioambiente y de la casa común en uno de los pilares de su pontificado. En su última exhortación apostólica, Laudate Deum (continuación y actualización de la Laudato Si'), volvía a hacer hincapié en la urgencia necesaria para afrontar la crisis climática: "Hoy podemos seguir afirmando que los acuerdos han tenido un bajo nivel de implementación porque no se establecieron adecuados mecanismos de control, de revisión periódica y de sanción de los incumplimientos. Los principios enunciados siguen reclamando caminos eficaces y ágiles de ejecución práctica".
Desde Manos Unidas invitamos a todas las personas que crean en la necesidad de una urgente y real justicia climática a unirnos y participar en las movilizaciones que tendrán lugar en diferentes ciudades (de España y del mundo) los próximos días 2 y 3 de diciembre.
En ellas, y desde ya, nos uniremos, usando #COPManosUnidas en las redes sociales, a los mensajes y las reivindicaciones de las redes de las que formamos parte:
Caminamos con la confianza de que juntos, y junto con otras redes y personas, podremos avanzar en la construcción de un mundo más justo, sostenible e inclusivo. Y que el cuidado integral, del planeta, de los demás y de nosotros mismos, pasa necesariamente por contar con un mundo habitable y un medio ambiente sano, que nos permita construir relaciones de justicia y solidaridad entre los pueblos, y cuidar por igual de la dignidad de todos los seres humanos. ¡JUSTICIA CLIMÁTICA YA!
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