Pocos días antes que lo mataran Ignacio Ellacuría vino a verme y me dijo: “Pedro: las cosas están muy mal en El Salvador. Quieren matarme. Pero no creo que lleguen a tanto. Lo que te aseguro es que no callaré”.
El testimonio de los mártires sigue interpelándonos
La frialdad y desconocimiento mutuo es que en un mundo hipercomunicado crecen como setas los solitarios, que buscan de continuo compañía en un teléfono móvil o un perro.
La consecuencia es que en medio de impactos prometedores de la publicidad y ofertas de amor y sexo de fin de semana estamos convirtiéndonos en una sociedad gélida, donde apenas nos hacemos compañía especialmente cuando se trata de los ancianos y solitarios.
La gente se resiente de mayor soledad cuando llegan estas fechas
Las vacaciones son como un catalizador, un tubo de ensayo en el que se aprecian más los contrastes y se aprende que uno es algo más que lo que hace, uno es lo que es.
El problema es que nuestra sociedad se ha inventado la manera perfecta de impedir, con su atronadora nube de ruidos que nos acompañan a todas partes, que gocemos del silencio,
Antonio Saura presidente del Consejo de Ministros en una España convulsa consultó al padre Rubio sobre el texto de la Consagración la Corazón de Jesús, cuyo centenario acabamos de celebrar
Rubio jamás mencionó estas consultas de alto nivel, pero consta que el propio rey le pidió consejo, a
través de sus ministros sobre la educación de los infantes.
Todos los miedos proceden de la mente que se proyecta al futuro y se niega a vivir en el ahora.
‟Yo no soy mi cuerpo, ni mi mente, ni soy una cara, ni una carrera, ni un nombre, y menos una forma de vestir, un coche, un cargo; yo soy simplemente"; ese día empieza a diluirse el miedo
El que tiene un amigo posee un hilo directo con las más auténticas esencias de la vida.
Es hablar de lealtad, de igualdad, de no pedir nada a cambio, de compartir sin pasar recibo ni reprochar porque no me llamas, ni pensar en la herencia o los bienes gananciales.
Queda en el mejor mensaje de despedida de Jesús de Nazaret: "Os llamaré amigos"
De esta forma asisto desde lo que aparece a lo que no aparece, de lo visible a lo invisible, de lo particular a lo universal, de lo terrenal a lo cósmico. Uno con el mar.