Por favor, déjate ser
Propósitos para despertar al "mejor yo"
En Viernes Santo
Te vaciaste de todo, incluso de las horas
en que el Padre te abría, como versos,
los secretos del Mar por descansar del tiempo.
Desnudez de la noche, sabor al sin-sentido, al sin-deseo,
abismo de cruzar estando solo el paso del no ser,
sin el aliento de aquellos que estrecharon con tus manos
sus manos de penumbra en los senderos,
de amistad y comida,
de luna y de desiertos.
Te quedaste en el hombre tan sin aire
que toda nuestra muerte sobre el cuerpo
te desnudaba el alma a trozos, lentamente,
para que hicieras bien la boca a nuestro miedo,
y en el agua nacida en tu sequía,
tras tu dolor,
naciéramos al sol del universo.
Pedro Miguel Lamet
También te puede interesar
Por favor, déjate ser
Propósitos para despertar al "mejor yo"
Lo incomunicable
Soledad contigo
Imágenes como puñales
Me duele el telediario
¿Quién habita en la luz de una mirada?
Pentecostés (soneto)
Lo último
La inteligencia del corazón
El corazón que humaniza
Humanizar frente al sufrimiento extremo
Vergüenza universal: eutanasia
Cada duelo es único
El duelo es indomable
La fuerza humanizadora de la ternura
El corazón en las manos, como ternura