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Israel cerrará el país desde el viernes por el aumento de casos de coronavirus
Este viernes, Israel se convierte en el primer país del mundo que vuelve a confinarse, durante al menos tres semanas, por el impacto del coronavirus. Un segundo confinamiento que coincidirá con el Año Nuevo Judío (Rosh Hashaná), o el ayuno de Yom Kippur o la fiesta de las cabañas, y durará al menos hasta el 10 de octubre, fiesta de Simjat Torá, que cierra el ciclo de las grandes fiestas judías. Los partidos ultraortodoxos, que han votado en contra, amenazan con romper el frágil gobierno de Benjamin Netanyahu.
Durante estas tres semanas, sólo se permitirán las oraciones en grupos de diez personas, se prohíbe alejarse a medio kilómetro de casa, se cierran las escuelas, tiendas y restaurantes... y también muchos de los templos. No habrá rezos en el Muro de las Lamentaciones, la mezquita de Al Aqba o el Santo Sepulcro.
“Los Santos Lugares volverán a cerrarse, pero los franciscanos continúan rezando por todos nosotros y velando por el bienestar de los más necesitados en Tierra Santa”, explican desde la Custodia franciscana.
En una entrevista con la agencia Sir, el custodio de Tierra Santa, Francesco Patton, anima a “aprender a manejar la situación sin quedar atrapados por el miedo”. Los Santos Lugares han sufrido, y mucho, el primer confinamiento. Y la situación de las comunidades cristianas en Israel y Palestina es muy frágil. Este domingo se celebró, on line, la Colecta Especial por Tierra Santa, que tradicionalmente se llevaba a cabo en todo el mundo el Viernes Santo, pero que se vio suspendida por la pandemia. El custodio es pragmático al respecto: “No preveo muchas consecuencias.... ¡porque no hay peregrinos!”.
De hecho, las únicas visitas que se registran son de visitantes particulares -no hay visitas de grupos- y de los fieles de Jerusalén. La vida de los santuarios, hoy en día, discurre entre la oración comunitaria y el mantenimiento de los Santos Lugares. Sí que habrá consecuencias “para nuestras escuelas, obligadas a cerrar”, lamenta Patton. “Será difícil para las familias mantener a sus hijos en casa e ir a trabajar... para aquellos que tienen trabajo”.
Con todo, Patton hace un llamamiento a la tranquilidad. “Ya no estamos en marzo, cuando no sabíamos qué hacer. Ahora sabemos mejor cómo tratar con el virus. Ciertamente, hay que cuidar y proteger a las personas que corren mayor riesgo, pero está claro que hay que encontrar un poco de normalidad". “Tendremos que aprender a vivir durante mucho tiempo, esperando la vacuna”, concluye el custodio.
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