26 abr 2025
Francisco, el Papa que se va con sus zapatos puestos
Se fue entre los aplausos, que reconocían el hecho de haberse hecho pequeño, el querer y conseguir ser uno de tantos, en seguir siendo el padre Jorge
Un curar heridas que llevase a concretar el Evangelio de la misericordia, que siempre fue el motor de su vida, desde los tiempos en que recorría los callejones de las villas bonaerenses, para hacer visible que Dios perdona siempre y a todos
Por eso le pedimos, como hacía Re, que rece por nosotros, que su memoria y su enseñanza siga presente entre nosotros, que nos mueva para seguir haciendo lio, construyendo un mundo y una Iglesia menos complicados