Te vi en televisión (a un político)
El poema está datado en tiempos lejanos. Primeros pasos de la democracia. Un político, muy presentado él en la única televisión del momento, arrogante, rozando lo chulesco, por encima del mundo, sólo por debajo de su altísima ambición, no se sabe si tocando los límites de una soberana autoestima (no sé usaba aún, no al menos tanto, esta palabra)…
Después de 35 años han cambiado algo las cosas. No quizá mucho. El poder, el atractivo del poder produce en algunos fenómenos chocantes.
Comienzan las grandes batallas electorales. Perro muerde a perro. Mi sátira no lleva la sangre al río…