San José, tan de pueblo y tan del pueblo...
San José es un santo tan de pueblo y tan del pueblo que no nos vamos a andar con melindres ni refinamientos. Es el gran patrón de la gente buena, desconocida y anónima. Se dice muy poco de él en los evangelios. Él, prácticamente, no habla ni dice nada.En alguna ocasión, como pasa en muchos matrimonios, habla María, su mujer, por él: “Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados”. Se dice, eso sí, y nada menos, que era un hombre bueno, “justo”, cumplidor. Él llevaba el pan a casa cuando Jesús era niño. José, con María, enseñaba a Jesús a orar y colaboraba a que “creciera en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres”. Casi nada… Era un trabajador pobre y socialmente insignificante. En alguna ocasión se lo echan en cara a Jesús para despreciarlo. Vaya, que es un santo que va bien a los del pueblo raso o a los que nos sentimos muy cerca del pueblo raso.
Sin ningún adorno, improviso estas redondillas, casi coplas de pueblo, para este 19 de marzo de 2014.