La inteligencia del corazón
El corazón que humaniza
Reflexión de José Carlos Bermejo sobre el principio de humanización en bioética.
La bioética ha vivido una época de motivación reflexiva en el mundo de las ciencias biomédicas. Ha imperado, casi sin darnos cuenta, un paradigma principialista, procedente de América, reflejo de una cultura que tiende a una auto-referencialida de manera creciente. De ahí la relevancia al principio de autonomía, que, junto con el de no maleficencia, beneficencia y justicia, parecen haberse convertido en la cantinela única o en la cartilla de primaria, a repetir acá y allá para mostrar que estamos en ello.
Se me hace necesario hablar ahora del principio de humanización. Este consiste en el reconocimiento y promoción de la dignidad inalienable de toda persona, especialmente en situaciones de vulnerabilidad, enfermedad, proximidad de muerte y duelo.
El principio de humanización que se sustenta en el reconocimiento de la alteridad y la responsabilidad hacia los demás. El principio de humanización es el que promueve un cuidado incondicional, que en ocasiones, se traduce en hacer lo posible por curar.
El principio de humanización es una formulación de lo que significa humanizar, conjugando los valores del humanismo en las relaciones sanitarias. El principio de humanización, vemos como universalizable, nos mueve a la personalización en toda conducta de cuidado.
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