Hazte socio/a
Última hora:
Novedad muy novedosa

Demasiado vulgar para ser tan trascendente

José carlos Bermejo reflexiona sobre la importancia de humanizar la escucha en este tiempo de pandemia

Nos tendremos que acompañar. Humanizar la escucha hasta no cansarnos porque, de lo contrario, los enfermos también nos lo pasamos mal en esa soledad existencial inevitable y esa otra soledad de quien podría ser mejor acompañado.

Demasiado vulgar para ser tan trascendente

Haber pasado por estar enfermo de COVID-19 te deja en una situación misteriosa. Muchos de nosotros, los afectados, tenemos síntomas. Los médicos los escuchan y ponen cara de póker. No saben, no pueden decir nada, no pueden interpretarlos. No saben si aliviarlos o relativizarlos. No saben. No hay conocimiento, evidencia, experiencia.

Y los enfermos los atravesamos también sin saber si hemos de relativizarlos, si hemos de seguir quejándonos. En ocasiones, sin saber si nos hacen caso y nos creen. Porque no saben y no sabemos.

Gestionar la incertidumbre es uno de los desafíos en medio de esta ignorancia. Todo parece demasiado vulgar para ser tan trascendente como que está en juego la salud de quien vive esta “segunda parte del libro”, como me parece que se puede llamar al conjunto de secuelas, como preferimos decir, del coronavirus.

Nos tendremos que acompañar. Humanizar la escucha hasta no cansarnos porque, de lo contrario, los enfermos también nos lo pasamos mal en esa soledad existencial inevitable y esa otra soledad de quien podría ser mejor acompañado.

También te puede interesar

Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.

Dejarse cuidar

Relación histórica y actual entre curar y cuidar.

Curar y cuidar

José Carlos Bermejo: hacia una cultura del cuidado y la hospitalidad compasiva.

Cultura del cuidado

Lo último

Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.

Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma