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¿Les atiende algún sacerdote? "A eso no le voy a responder"
(Burgos Conecta).- Las monjas excomulgadas del convento de La Bretonera de Belorado han acusado a los medios de comunicación que se hacen eco de su situación de no decir, escribir o reflejar lo que ellas expresan. Eso cuando lo hacen. Y si lo hacen es a través de informadores que ellas eligen, como hizo la exabadesa esta semana.
Burgosconecta se puso en contacto en la mañana de este jueves con una exreligiosa de La Bretonera que, a una pregunta de este periódico, dijo: «No le voy a contestar, es que no hacemos declaraciones. Luego ponéis todo lo contrario de lo que decimos; lo que sale luego en los medios no es lo que nosotras decimos, ¿vale? Entonces, aprovecho y lo digo: si puede ser, no volváis a llamar».
La pregunta a la monja, que no quiso dar su nombre, era si estaban asistidas espiritualmente por algún religioso. Y por toda respuesta sentenció: «A eso no le voy a responder».
Y todo porque hace ya unos días se ha publicado en RD que las exmonjas podrían estar celebrando la misa y recibiendo los sacramentos por parte de uno o varios sacerdotes que habrían contactado con ellas para tener la asistencia religiosa que quedó vacante con la expulsión de Pablo Rojas y José Ceacero.
Ante esa posibilidad de estar recibiendo los sacramentos a través de otro sacerdote, este periódico consultó a vecinos de Belorado. Nadie supo decir si este rumor, que ha corrido como la pólvora, era cierto no.
Preguntado Francisco José Ceacero por este periódico en la tarde del jueves, el que como sacerdote las atendió durante más de 40 días en el convento de Belorado reconoció que desde que él y Pablo Rojas salieron del convento de Belorado no sabían «nada de las monjas y desconozco si tienen o no asistencia religiosa».
Ellos, los dos miembros de la Pía Unión, estuvieron como meros asesores en materia religiosa. Preguntado por si en el tiempo que ellos estuvieron en el convento, algún otro sacerdote se acercó por la Bretonera, aseguró: «No, no. Nadie». Y que solo los dos sedevacantistas fueron los que celebraron misa en la iglesia conventual.
De la misma manera que Pablo Rojas, con quien habló este periódico en sábado pasado, Ceacero afirma que se encuentran «bien, bien. Por lo demás, bien. Todo bien, sin problema. Como siempre. Bien»
Con respecto a la situación con las monjas excomulgadas, «no ha cambiado nada» e insiste en que lo que hicieron fue «asistirlas espiritualmente, pero nada más».
Preguntado también por la personalidad de la exabadesa, Ceacero declinó opinar: «No voy a hacer ninguna declaración al respecto, pero no hubo ningún tipo de enfrentamiento ni nada por el estilo. En ningún momento».
Ceacero se refugió desde la salida de Belorado en la localidad palentina de Alar del Rey, donde la Pía Unión de San Pablo Apóstol tiene un seminario.
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