Elegido el 9 de septiembre, el superior de la Orden habla de su nuevo rol y de la sintonía con el Papa
Farrell, prior general agustino: "Esperamos ser modelos de fraternidad junto al Papa. Estamos preparados"
"Esta es la hora de la vida contemplativa"
(Vatican news).- "La pandemia que nos confina en la casa es su hora, la hora de la vida contemplativa que devuelve a la humanidad y a la Iglesia a Dios, a lo esencial de la fe, la oración y la comunión en el Espíritu": así escribe el Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos, en una carta dirigida a la Madre Inés, Priora del Protomonasterio de las Clarisas de Asís. Una carta esperada por la propia monja que pidió al cardenal que escribiera unas palabras a las religiosas, en estos tiempos difíciles por la propagación del coronavirus.
Esta "es la hora de la vida contemplativa", afirma el cardenal Ouellet, porque en un momento en que, a pesar del heroísmo de los médicos y de los trabajadores de la salud, "muchas familias sufren la enfermedad y la muerte de sus seres queridos en soledad", las contemplativas están "al lado de la cama" de los enfermos, el Espíritu ensancha sus corazones "hasta las fronteras más escondidas de la humanidad doliente". La presencia de los religiosos, tan "discreta y difundida", es -subraya el cardenal- "un bálsamo de ternura y paz sobre las heridas" de la humanidad.
Hoy en día, vivimos paralizados "por la globalización de la indiferencia" y cegados por el culto al dinero; pero este "arresto planetario que se asemeja a una cuaresma universal" -afirma el cardenal Ouellet- cuestiona la conciencia de cada uno y le obliga a "abrirse a cuestiones más esenciales", mirando al amor "creador y redentor" de Cristo, un amor "sin fronteras y sin límites".
Como esposas del amor del Redentor, el Prefecto Vaticano exhorta a las Clarisas de Asís a ser custodias de la esperanza y mensajeras de paz, especialmente hacia "las víctimas más sufridas". Abrazar a Cristo, recuerda el cardenal, citando a Santa Teresa Benedicta de la Cruz, significa de hecho "estar presente en todos los lugares de dolor y esperanza". Gracias a este amor, las contemplativas pueden "mover las estrellas y mover las montañas", porque están "en primera línea de la Iglesia en todas las batallas del Espíritu".
Su vida, iluminada por el amor de Cristo, sostenida por la escucha de Jesús y la oración al cielo -concluye el cardenal- permite "resistir" "a los sacerdotes y laicos que luchan con las urgencias del hospital de campaña". "Cuídennos en sus oraciones", pidió, "junto con el Sucesor de Pedro, especialmente en esta hora de pandemia".
También te puede interesar
Elegido el 9 de septiembre, el superior de la Orden habla de su nuevo rol y de la sintonía con el Papa
Farrell, prior general agustino: "Esperamos ser modelos de fraternidad junto al Papa. Estamos preparados"
Ejercerá el liderazgo durante los próximos ocho años
Peter Gerard Carroll, nuevo superior general de los maristas
El 9 de octubre, a las 19.00 horas, en el Teatro Ortega de la capital palentina
La Fundación Hombres Nuevos organiza un homenaje en memoria de Nicolás Castellanos en Palencia
La defensa de las cismáticas recurrió el lanzamiento ante la Audiencia de Burgos
Se alarga el 'culebrón Belorado': el desahucio de las exmonjas, previsto para el viernes, vuelve a ser suspendido
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma