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El 14 de junio, 43 aniversario del primer mensaje de la Virgen
(Prado Nuevo).- La historia de Prado Nuevo cuenta con un primer momento culminante. El 14 de junio de 1994, el entonces cardenal-arzobispo de Madrid, Mons. Ángel Suquía, aprobó canónicamente la Asociación Pública de Fieles “Reparadores de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores”. De este modo, la Obra que Luz Amparo Cuevas había fundado a lo largo de los años anteriores recibía la acogida de la Iglesia y reconocía a la propia Luz Amparo como fundadora.
Aquel 14 de junio de 1994 se cumplían 13 años del primer mensaje que Luz Amparo Cuevas recibió de la Virgen en Prado Nuevo. La aprobación eclesial fue recibida en el seno de la Obra como la confirmación de una llamada y una dedicación en el seno de la Iglesia y para la Iglesia. Pedro Besari, portavoz de la Obra, aseguraba en el documental ‘Una llamada a los sencillos’, elaborado con motivo del 40º aniversario del primer mensaje, que la historia de Prado Nuevo está marcada por “pasos importantes”, y matizaba: “Los tiempos de Dios no son nuestros tiempos”.
“El papel de Luz Amparo Cuevas, como fundadora de la Obra, orientó el carisma reparador a la ayuda a la Iglesia”, explica Pedro Besari. “No fue casualidad la elección de la fecha en que la Iglesia aprueba canónicamente la Obra, sino el reconocimiento al sí de la fundadora a una llamada del cielo”, añade.
“Los frutos de la Obra parten de ella; de este sí”, contextualiza Besari. En primer lugar, la respuesta de los fieles, que acuden a rezar el Rosario a diario a Prado Nuevo y acuden en peregrinaciones. Y, después, la Obra, que forman quienes secundan la llamada y continúan hoy el legado.
La Asociación Pública de Fieles “Reparadores de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores" agrupa a los miembros de la Obra y está formada por tres ramas, resultado de tres llamadas particulares: la Comunidad Familiar, llamada a ser una comunidad de iguales, al estilo de las primeras comunidades cristianas, y a vivir al servicio de las necesidades de la Iglesia en su conjunto y de la Obra en particular; la Comunidad Vocacional, formada por hombres llamados a ejercer el ministerio sacerdotal en obediencia a su obispo -el arzobispo de Madrid-; y las Seglares Reparadoras, que forman laicas consagradas, llamadas a acoger y a cuidar de los ancianos sin familia o sin recursos en las Casas de Amor y Misericordia, fundadas por Luz Amparo Cuevas para tal fin.
En este período 1994-2024, la Obra de Prado Nuevo no sólo ha crecido en número de miembros, sino también en dedicación a la Iglesia. Por un lado, esta misión, en la Iglesia y para la Iglesia, responde a las demandas de comunidades parroquiales y religiosas de la Archidiócesis de Madrid, a la que pertenece la propia Obra de la Virgen. Es el caso del servicio logístico en la entrega de alimentos a comunidades y familias necesitadas o el apoyo a las celebraciones litúrgicas en parroquias que lo requieren.
A escala universal, los miembros de la Obra han respondido de manera creciente a las necesidades de las periferias en ciudades de Latinoamérica, donde han encontrado en las familias vulnerables el rostro de Cristo, que sufre en ellas. Lo plasman en proyectos como el comedor social ‘San Antonio de Padua’, en Colombia, que atiende cada día a más de 250 niños, o en barrios deprimidos de Santo Domingo, capital de República Dominicana, con entregas periódicas de comida y artículos de primera necesidad a sus residentes.
En casa, la Comunidad Familiar coordina sus trabajos para abarcar las necesidades propias de la Obra, con la acogida de peregrinos y las convocatorias de oración en Prado Nuevo y la asistencia a las Casas de Amor y Misericordia -residencias de ancianos- como prioridades. En este último caso, realizan el soporte permanente a las Seglares Reparadoras, encargadas de su gestión.
El 30º aniversario de la aprobación canónica de la Obra de Prado Nuevo tendrá lugar el próximo viernes, 14 de junio. Coincidirá así con el 43º aniversario del primer mensaje de la Virgen en este gran jardín de El Escorial, donde, desde entonces, cientos de miles de peregrinos y fieles han rezado y rezan a diario el Santo Rosario y meditan cada semana la Pasión del Señor.
Esta jornada conmemorativa de oración mariana comenzará a las 16:15 horas con el rezo del Viacrucis, y, a continuación, le seguirá el rezo del Santo Rosario meditado, a las 17:00 horas. Marcarán las avemarías los misterios de dolor, que representan la esencia del mensaje de Prado Nuevo.
En su mensaje del 4 de julio de aquel 1994, la Virgen dijo: «Hijos míos, mi Corazón dolorido sufre por todos vosotros; uníos a mi Corazón, pues yo fui Corredentora con Cristo del género humano; y ¿cómo una madre no va a sufrir por sus hijos? Sed pacientes, hijos míos, y humildes, y amad mucho nuestros Corazones. Amad a la Iglesia con todo vuestro corazón, amad al Vicario de Cristo, amad a los sacerdotes, hijos míos».
La convocatoria de oración podrá seguirse, como cada evento en Prado Nuevo, a través del canal oficial en YouTube.
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