Elegido el 9 de septiembre, el superior de la Orden habla de su nuevo rol y de la sintonía con el Papa
Farrell, prior general agustino: "Esperamos ser modelos de fraternidad junto al Papa. Estamos preparados"
La religiosa dominica reflexiona sobre el valor de la comunicación en las congregaciones en un congreso de la CONFER
El interés por la voz de los religiosos y las religiosas de estos últimos años ha propiciado que numerosas congregaciones se hayan fortalecido comunicativamente, tanto internamente como externamente, por “no caer en un silencio social que no les resulte rentable”. Una situación, de hecho, a la que pueden llegar todas aquellas comunidades de vida consagrada “que no tengan unos buenos equipos de comunicación”, como sostiene la dominica de la presentación y docente de la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna-URL, Gemma Morató (Reus, 1972), que el pasado 20 de marzo profundizó en este aspecto con una ponencia en el III Congreso de comunicación organizado por la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), en Madrid.
Por eso, la catalana recomendó ante un auditorio “expresivo”, como lo define en una entrevista concedida a Flama, y formado tanto por periodistas como por personas vinculadas al hecho religioso, “recetas comunicativas que puedan convivir, no obstante, con el silencio”: “Hay que mantenerlo, es lo que nos proporciona el contacto directo con Dios, lo que nos hace hablar con Él”, reconoce la experta en comunicación, que subraya la necesidad de “preservar espacios reales para cultivar un silencio como este“.
Pero, de puertas afuera, la religiosa sostiene que “continúan existiendo comunidades e instituciones que no comunican y se cierran en un miedo generado por lo que se dirá de ellas”, una actitud que “las aísla y no las protege, como se puede llegar a creer erróneamente”. “Por eso —continúa Morató—, el trabajo para revertir esto nace en cada casa congregacional, donde para quererse primero hay que conocerse y dónde, por lo tanto, si hay más comunión será más fácil de entender la misión que supone comunicar bien“.
Morató, quien considera que tanto en un gran monasterio como en una pequeña residencia “se tendría que contar con uno o varios responsables en el campo de la comunicación para asesorar a los religiosos y las religiosas en temáticas que no dominen bien”, apunta que “no es ningún lujo tener al alcance un o una periodista que pueda ser laico, con ciertas proximidades al carisma de la orden en cuestión; con herramientas para relacionarse con los medios de comunicación, laicos y religiosos, y capaz de conocer cómo se puede evangelizar en espacios que, como los virtuales, también son plataformas para poder tener más presencia“.
“La sociedad pide testigos vivos y transparentes”, reflexiona la religiosa reusense, consciente de que “la credibilidad del mensaje no llegará bien al receptor si se pone a alguien sin nociones comunicativas como portavoz de una congregación”. “Así solo se empeoran las cosas“, concluye la dominica y comunicadora.
También te puede interesar
Elegido el 9 de septiembre, el superior de la Orden habla de su nuevo rol y de la sintonía con el Papa
Farrell, prior general agustino: "Esperamos ser modelos de fraternidad junto al Papa. Estamos preparados"
Ejercerá el liderazgo durante los próximos ocho años
Peter Gerard Carroll, nuevo superior general de los maristas
El 9 de octubre, a las 19.00 horas, en el Teatro Ortega de la capital palentina
La Fundación Hombres Nuevos organiza un homenaje en memoria de Nicolás Castellanos en Palencia
La defensa de las cismáticas recurrió el lanzamiento ante la Audiencia de Burgos
Se alarga el 'culebrón Belorado': el desahucio de las exmonjas, previsto para el viernes, vuelve a ser suspendido
Lo último
La sabiduría del corazón
Corazón pensante para humanizar
Cuidar cuando no se puede curar
Nunca incuidables
Morir humanamente, morir acompañado
Morir con dignidad
Sanar, acompañar, humanizar
Medicina y cuidado