La economía del Vaticano según León XIV en el libro de Elise A. Allen
León XIV y la economía del Vaticano: "Tenemos que continuar el proceso de reforma que Francisco comenzó"
El agotamiento y el hambre se ceban con la población ucraniana
(Vatican News).- Es una humanidad sufriente, quizá agotada por tres años de guerra, la que encuentra el cardenal Konrad Krajewski, limosnero del Papa, en su décima misión en Ucrania.
En Zaporiyia, donde fueron entregadas tres ambulancias donadas por Francisco mientras que la cuarta llegó a Járkov, mil personas esperan desde las 5 de la mañana la distribución de ayuda alimentaria que fue adquirida gracias a las donaciones recibidas por la Limosnería Apostólica.
En la plaza frente a la Concatedral de Dios Padre Misericordioso, muchas personas, especialmente mujeres, llegaron con una bolsa de plástico en la mano para llenarla de comida. La fila está ordenada, nadie empuja porque sabe que no se irá a casa con las manos vacías. También el cardenal Krajewski trabaja duro, al igual que los voluntarios, que siempre están ocupados distribuyendo lo que pueden para apoyar a esta población probada por la guerra. Mucha gente dice gracias estrechando la mano o asintiendo.
Recibieron pan, latas de carne y sopa. Junto al limosnero están también los hermanos de la Tercera Orden de San Francisco Siervos de los Pobres que, explica el cardenal a Vatican News, "distribuyen un poco de comida tres o cuatro veces por semana pero esto significa que la gente tiene hambre, hay pobreza en esta zona de guerra".
Los frailes recibieron ayuda del Papa para poder llevar a cabo su misión, preparando el pan durante la semana y luego distribuyéndolo. “Fui a la panadería donde trabajan”, añade Krajewski. “Tienen un horno de unos 15 años y, por lo tanto, deberían cambiarlo. Les prometí que el Papa se encargaría de esto y que podrían seguir horneando con seguridad”.
"Tienen un horno de quince años… Les prometí que el Papa se encargaría de esto y que podrían seguir horneando con seguridad"
Las ambulancias donadas por el Papa, anunciadas ayer a través de un comunicado del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, llegaron a su destino tras cuatro días de viaje. Además del cardenal, los conducían otros tres conductores procedentes de Ucrania, entre ellos monseñor Jan Sobilo, obispo auxiliar de la diócesis latina de Járkov-Zaporizhzhya, el padre Tomasz Nadbereżny, sacerdote que antes de la guerra sirvió en Melitopol, y el padre Wojciech Stasiewicz, director de Cáritas-Spes de la diócesis de Járkov-Zaporizhzhya.
“Gracias a Dios”, dice el limosnero, “llegamos después de 3.300 km de viaje. No tuvimos mayores dificultades, salvo las debidas a la nieve; tuvimos que ir más despacio porque la carretera estaba helada”. Tras la entrega de los medios, el cardenal expresó su intención de estar cerca de los que sufren, visitando algunas estructuras, donando lo necesario, llevando así el consuelo del Papa a la "atormentada Ucrania".
También te puede interesar
La economía del Vaticano según León XIV en el libro de Elise A. Allen
León XIV y la economía del Vaticano: "Tenemos que continuar el proceso de reforma que Francisco comenzó"
El prefecto para las Iglesias Orientales en el funeral del arzobispo mayor de la Iglesia greco-católica rumana
Gugerotti: "Mureşan, maestro del pueblo y testimonio vivo para los jóvenes"
El Papa avala el plan de Trump para Gaza: "Parece una propuesta realista"
León XIV, rotundo: "Decir 'estoy en contra del aborto pero a favor de la pena de muerte' no es estar a favor de la vida"
La Santa Sede publica las celebraciones papales de otoño y Navidad
León XIV mantiene la tradicional ofrenda a la Inmaculada y devuelve la Misa del Gallo a las diez de la noche
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma