SIGNIS ALC se solidariza con el periodista cubano Adrián Martínez, ante amenazas de la Seguridad del Estado
Recibió una multa tras negarse a firmar un acta de advertencia
El periodista cubano, actual corresponsal de la cadena televisiva católica EWTN, recibió una multa tras negarse a firmar un acta de advertencia donde debía comprometerse a "no incitar a la gente a salir a las calles o a ofender o hablar mal del presidente"
Desde SIGNIS ALC, reiteramos nuestra solidaridad al también Secretario Ejecutivo de la Pastoral Juvenil de La Habana y miembro de SIGNIS-Cuba
Adrián Martínez
SIGNIS ALC se solidariza con el joven comunicador cubano Adrián Martínez, quien fue obligado a comparecer ante agentes del Ministerio del Interior de Cuba, el pasado 21 de octubre.
El periodista, actual corresponsal de la cadena televisiva católica EWTN, con sede en Miami, recibió una multa tras negarse a firmar un acta de advertencia, donde debía comprometerse a "no incitar a la gente a salir a las calles o a ofender o hablar mal del presidente”.
Martínez agradeció las expresiones de solidaridad recibidas tras el incidente.
Desde SIGNIS ALC, reiteramos nuestra solidaridad al también Secretario Ejecutivo de la Pastoral Juvenil de La Habana y miembro de SIGNIS-Cuba.
En los últimos tiempos se ha mostrado la fragilidad en las relaciones entre la Iglesia y el Estado cubano, sobre todo, por el acompañamiento de varios católicos a las denuncias de injusticias cotidianas que se suceden en la nación.
El padre Robert (Bob) Wright (CEHILA-USA), miembro de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, secretario ejecutivo de CEHILA continental, fue el protagonista de la sexta sesión del ciclo de Máster Class
De sur a norte de nuestro continente, la religiosidad acompaña al migrante en su travesía, y en este libro aproximamos al lector a conocer algunas de estas historias.
El coordinador de CEHILA Brasil comentó que es interesante los mecanismos de control que ejerce el poder sobre las clases populares para enajenarlos y hacerlos adoptar su “religión”
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.