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Jesús no hizo exorcismos
Jesús no hizo exorcismos
Eduardo de la Serna
Alguna vez he dicho que Jesús no era exorcista, y jamás recibí respuestas críticas a esto. Es verdad que para criticar a algo/alguien hay que leerlo, y casi nadie lee a un latinoamericano, así que dudo que llegue un comentario al respecto.
Empiezo por señalar los datos:
En Hechos 19,13 tenemos la única vez que se encuentra el término exorcista (exorkistês). Allí afirma:
Sobre el término, el diccionario BDAG afirma: “uno que expulsa espíritus malignos por la invocación de entidades trascendentes”.
Flavio Josefo relaciona los exorcismos con Salomón:
Dios también le permitió aprender la habilidad de expulsar demonios, una ciencia útil y saludable para los hombres. Compuso encantamientos que alivian las enfermedades. Y dejó tras de sí la forma de usar exorcismos (tropous exorkôseôn), mediante los cuales se alejan los demonios para que nunca regresen.
Y este método de curación tiene gran vigencia hasta el día de hoy; pues he visto a un hombre de mi país, llamado Eleazar, liberar a personas endemoniadas en presencia de Vespasiano, sus hijos, sus capitanes y toda la multitud de sus soldados. La manera de la curación era esta: Colocó un anillo con una raíz de una de las especies mencionadas por Salomón en las fosas nasales del endemoniado, tras lo cual extrajo al demonio por la nariz; y cuando el hombre cayó al suelo al instante, le advirtió que no volviera a su cuerpo, mencionando siempre a Salomón y recitando los encantamientos que él había compuesto. (Ant 8:45-47)
Por otra parte, no parece sensato negar que Jesús haya expulsado demonios y, quizás, también lo hayan hecho algunos del cristianismo primitivo (Hch 5,16; 8,7; Mt 7,22). Pero, como se puede ver en los textos, Jesús no hace invocación alguna ni ritual alguno, él expulsa los demonios por su palabra que tiene autoridad. Sin pretender ser exhaustivos (y recordando que la pregunta es por el Jesús histórico, no por la teología de algún autor neotestamentario):
Como se ve, no hay rituales de ningún tipo. Los términos habituales son “increpar”, ordenar, mandar (epitimáô), “expulsar” (ekballô), por ejemplo. Pero Jesús no expulsa demonios “en el nombre de Dios”, por ejemplo. La clave, me parece, está en la palabra de Jesús.
Es interesante, a modo de ejemplo, que la primera acción de Jesús en Marcos (evangelio que da mucha importancia a la expulsión de demonios) ocurre en la Sinagoga de Cafarnaúm (1,21). Allí – dice – Jesús enseña (sin que – como también es frecuente en Marcos – indique cuál es el contenido) y esto causa asombro por la “autoridad, no como los escribas” (1,22). En seguida, el evangelista presenta a uno con un espíritu inmundo” que comienza a gritar (1,23). Como el demonio empieza a señalar a todos quién es Jesús (1,24; algo que también es frecuente en Marcos), él le manda callar y salir de esa persona (1,25). El demonio se retira agitando al ex endemoniado (1,26) lo que provoca la reacción de “todos”:
Todos quedaron pasmados de tal manera que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda [epitássô; cf. Mc 9,25; Lc 8,31] hasta a los espíritus inmundos y le obedecen». (Mc 1,27)
Mi intención, entonces, pretende simplemente confirmar – como es habitual – que el Jesús histórico probablemente expulsó demonios, pero esto lo efectuó “por su palabra”, no realizando rituales ni invocaciones. Es en ese sentido que me parece que la palabra “exorcismos / exorcista” no es la adecuada para señalar lo acontecido.
Ciertamente otro tema muy interesante es entender qué se comprendía por “endemoniado” en tiempos de Jesús, pero eso excede este planteo.
Imagen tomada de https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Exorcisme1.jpg
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