Un llamado evangélico a Moverse humanamente en un mundo desigual
El peregrino, el turista y el inmigrante
En Israel, la espiritualidad viaja mucho más allá de la majestuosa Jerusalén
Esta región montañosa, una topografía llena de colinas, se encuentra al norte de Israel. Allí, es donde se encuentran los máximos atisbos de naturaleza y llanuras fértiles en un país cálido como es Israel y que, en su gran medida, se caracteriza por un paisaje árido que le concede el desierto. También es la mejor región del país para que, en épocas de migración, los amantes de los pájaros puedan visualizar miles de aves.
Pero Galilea es mucho más. Lo cierto es que la región rebosa de lugares santos, de alta importancia para todos los peregrinos cristianos. Y es que, en Israel, la espiritualidad viaja mucho más allá de la majestuosa Jerusalén. No podía ser de otra manera en la región que alberga Nazaret, ciudad de la infancia de Jesús. Un paso indispensable en un viaje a Israel, especialmente en Semana Santa o en Navidad. Allí, se halla la Basílica de la Anunciación. Una joya arquitectónica - con advocaciones y referencias españolas- y espiritual.
Allí también se hallan los restos de Cafarnaúm, también conocido como la ciudad de Jesús, donde residió y obró parte de sus milagros. Aquí nos encontramos con la iglesia de San Pedro, en forma de octógono y protegiendo los restos arqueológicos de la que se cree fue su casa. Los mosaicos son un elemento importante de dicho edificio. En el pórtico se pueden ver filas de círculos contiguos y cruces; y en el exterior hay varios mosaicos que simbolizan flora y fauna. Además de esta iglesia, la sinagoga blanca (hoy, yacimiento arquitectónico) es otra de las visitas de este importante lugar.
En esta región marcada por colinas, hay una que destaca especialmente: el monte Tabor, donde ocurrió la Transfiguración. Allí se alza la Basílica de la Transfiguración, construida en 1924 (alzada sobre unas ruinas del período bizantino) y perteneciente a los franciscanos. También hay una iglesia ortodoxa orienta.
También se puede visitar lo que fue la ciudad de Magdala, un espacio en el cual hoy, se encuentran diversas instituciones, como una oficina del Custodio de Tierra Santa. De esta ciudad provenía María Magdalena. Hoy en día también se encuentra el centro de visitantes de Magdala, que explica cómo esta ciudad es el encuentro entre la historia judía y cristiana. En el centro hay un parque arqueológico que permite sentir la historia bíblica del lugar, con descubrimientos tan importantes de la antigua ciudad como son la sinagoga, el mercado o la piedra de Magdala, en la cual está esculpida la imagen más antigua de la menorá de siete brazos del Segundo Templo.
Los peregrinos y feligreses, vacunados o no vacunados, tendrán que registrarse 10 días antes del inicio de su vuelo hacia la Tierra Santa de Israel 10 días en el siguiente formulario. Después del registro, se envía una aprobación al correo electrónico. También es obligatorio llevar un seguro de salud con cobertura Covid (obligatorio). Estos dos requisitos son para hacer del viaje a Israel, un viaje seguro.
También te puede interesar
Un llamado evangélico a Moverse humanamente en un mundo desigual
El peregrino, el turista y el inmigrante
Ante la canonización de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles
Un abnegado científico humanista y una monja con discapacidad refrescan el concepto de santidad en la Iglesia
Con las primeras imágenes oficiales del Papa León XIV
La Santa Sede lanza su nueva tienda virtual
"Un caso inédito", según lamentan los comerciantes
"Es un misterio vaticano": ¿Por qué dos meses después de su elección es imposible encontrar suvenires de León XIV?
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma