"La señal es que amas a mis amigos. Aunque sean flojos, aunque sean pocos y aburridos en Europa, aunque se equivoquen, aunque tengan un historial de santos y asesinos, de héroes y pederastas, de misioneros e inquisidores"
"La señal es que das de comer al hambriento, de beber al sediento, das posada al peregrino, visitas a los enfermos, vistes al desnudo, visitas a los presos y acompañas a tus amigos en los entierros"
"La señal es que consuelas a los tristes, corriges con tacto, das buenos consejos, enseñas a los que no saben, perdonas al que te hiere, tienes paciencia y te acuerdas de todos ante Dios"
"La señal no es que te pongas un cucurucho en la cabeza, Ni una corona, Ni una mitra, Ni una cofia. Ni siquiera una corona de espinas. No, no es la señal"