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Veinte rasgos de la persona consagrada monástica.

Jornada Pro Orantibus

"cerca de Dios y del dolor del mundo"

El día 30 de mayo se celebra la Jornada "Pro Orantibus" con el lema: "La vida contemplativa, cerca de Dios y del dolor del mundo"

Veinte rasgos de la persona consagrada monástica:

1.- Que sea una persona apasionada de Dios y buscadora incansable de lo infinito.

2.- Que su opción no sea para ella sino para la Iglesia y para el mundo. La persona monástica se aleja del mundo para volver al mundo con una oferta nueva.

3.- Que su vida de oración y celebración sea un impacto y un signo en su entorno. Que su apuesta por Dios lo sea de igual manera por los hermanos.

4.- Que no se quede al margen de la vida y de los sufrimientos humanos; que viva con pasión y con solidaridad existencial la realidad cruda y sufriente que tantas veces acompaña a los seres humanos.

5.- Que no renuncie a la profecía, a ser signo y referencia, sal y luz, centinela que señala al horizonte y no se cansa de caminar.

6.- Que sea una persona mística habitada, con los pies en el suelo, humana que se encontró con Dios y ya no desea separarse nunca más.

7.- Que su vida sea una apuesta por la comunión con todo y con todos.

8.- Que goce y sufra con la Iglesia. Que la ame con pasión y la denuncie con amor cuando no sea servicial y cercana a los pobres.

9.- Que sea una persona de comunidad y fraternidad, capaz de llenar su vida de nombres y afectos para el camino de la vida.

10.- Que sea alguien de esperanza para estos tiempos de desesperanza. Dispuesta a encender expectativas y a promocionar ilusiones aunque la noche sea especialmente oscura.

11.- Que no se convierta en centro mediático y protagonista de sí misma y de sus hazañas caritativas. Que no sepa su mano izquierda lo que hace su derecha.

12.- Que sea una persona soñadora y buscadora de la utopía. Que no renuncie al horizonte aunque se interpongan nubarrones de realismo.

13.- Que sea fundamentalmente espiritual y, por ello, alternativa a una vida excesivamente material y vulgar.

14.- Que tenga el rostro sereno y transmita paz, segura de quién se ha fiado. En este mundo de tensión constante necesitamos propuestas de paz y serenidad. Cuando tenemos el peligro de instalarnos es necesario que alguien nos señale la transcendencia.

15.- Que sea impactada por la belleza, que promociona la belleza y se extasía ente ella como rumor que habla de Dios.

16.- Que sea una persona de diálogo, de encuentro, de conversación afable, de búsqueda compartida. Lejos del fanatismo y la intolerancia, del partidismo y el exclusivismo que rompe y divide. Una persona acogedora y sencilla.

17.- Que sea amante de la cultura, formada y formadora, amiga de los libros y de la sabiduría, fuente de conocimiento. Amiga de la Palabra divina.

18.- Que sea alguien abarrotada de ternura y de misericordia, con una capacidad inmensa de empatía y de afecto a todo lo humano, sobre todo si está herido.

19.- Que sea radical y profunda, auténtica y valiente. Dispuesta siempre a la renovación. Comprometida en la defensa de los derechos humanos y de la igualdad de la mujer.

20.- Alguien de hoy y para hoy que es capaz de mirar el pasado con agradecimiento y sin nostalgias. Más rebelde que conformista y más emprendedora que sumisa.

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