1 may 2021
De pronto, un mensaje
¿Se puede ser misionero-a sin salir de un convento en un pequeño pueblo de Extremadura? Se puede. ¿Se puede contemplar el mundo entero y abarcarlo con el corazón de Dios uniéndose a las luchas, sufrimientos y esperanzas de todos? Se puede.
Sé bien que detrás de los misioneros hay mucha gente, muchas oraciones, mucho apoyo, mucha solidaridad, mucho cariño. Estoy seguro de que, sin eso, no podríamos, yo al menos.