"Acogerlos no es una opción política, es una exigencia evangélica"
Ética de mínimos cristianos con los migrantes
Misionero claretiano y presidente de la Fundación Proclade
La Fundación Proclade es una ONG promovida por los Misioneros Claretianos que lleva 27 años trabajando para erradicar las situaciones de desigualdad en el mundo. Miguel Tombilla (Vigo, 1972) trabaja en Proclade desde hace 15 años, los últimos cinco como presidente. Es también el coordinador de Solidaridad y Misión de la Provincia claretiana de Santiago, y desde esa posición, observa el cambio que la acción social de la Iglesia provoca en las comunidades. No obstante, "no deja de sorprender que en nuestra época siga siendo necesaria la ayuda humanitaria".
Misionero claretiano, Mecánico Naval Mayor, licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y en Teología Moral por la Universidad Pontificia Comillas, con el impulso de Tombilla se acaba de poner en marcha la tercera temporada de 'Viaje en globo', un programa de entrevistas en Youtube y podcast donde los protagonistas son personas anónimas para el gran público, pero cuyas historias "hacen bien a los demás".
Acaban de estrenar la nueva temporada de ‘Viaje en globo’, un programa de entrevistas “en profundidad y de altura” para dar a conocer a personas que no suelen aparecer en los medios. ¿Cuál es el objetivo último de estas entrevistas?
La iniciativa surge, como muchas de este tipo, durante el tiempo de pandemia. Vimos la necesidad de hacer llegar a otras personas distintas maneras de vivir y de servir a los demás desde claves que no suelen aparecer demasiado en los medios. El objetivo es hacer llegar historias de vida en clave de solidaridad y de compromiso con los más vulnerables desde distintos ámbitos: trabajo con personas en situación administrativa irregular, personas que cuidan con problemas mentales, la mujer emprendedora en el continente africano, la perspectiva de Haití como un país abandonado, la economía social y ética… Con esta comenzamos nuestra tercera temporada y van apareciendo muchos temas.
En una sociedad repleta de mensajes en redes sociales, Internet, medios de comunicación… ¿cada vez es más difícil que la voz de la Iglesia y su acción social sea escuchada? ¿Cada vez hay que hacer más esfuerzos para llegar al público?
Nos parece que la acción social, el servicio a los olvidados y descartados (personas y pueblos) es central en la vida de las comunidades eclesiales de todos los continentes. Somos expertos y virtuosos, como se dice en la actualidad, pero, a veces, no lo sabemos trasladar a los demás. Y con los “demás” no me refiero solo a la sociedad en general, sino también al interior de las comunidades eclesiales. Todo esfuerzo de comunicación vale la pena y no hay que dar nada por supuesto. En las comunidades eclesiales tenemos historias preciosas de compromiso y esperanza que hay que narrar porque hacen bien a los demás.
"La acción social es central en la vida de las comunidades eclesiales, done tenemos historias preciosas de compromiso y esperanza. Todo esfuerzo de comunicación vale la pena"
La Fundación Proclade nació para mejorar la vida de las personas más desfavorecidas. En estas tres décadas de existencia, ¿en qué ha cambiado la situación? ¿Dónde hay que poner hoy el foco?
En estos años en Fundación Proclade hemos ido poniendo el foco y esfuerzos en distintas realidades. Ahora hemos apostado por llegar a territorios con el compromiso de una presencia a medio y largo plazo, de 10 a 15 años, y acompañando a las comunidades en su crecimiento y en sus retos. No deja de sorprender que en nuestra época siga siendo necesaria la ayuda humanitaria, contribuir cubrir las necesidades básicas, en distintos lugares del planeta. Apostamos también por el papel de la mujer y la protección de las minorías estigmatizadas y perseguidas, así como la protección y la conversión ecológica en la estela de Laudato Si y Laudate Deum.
"No deja de sorprender que en nuestra época siga siendo necesaria la ayuda humanitaria, contribuir a cubrir las necesidades básicas"
Proclade también desarrolla proyectos de sensibilización y algunos programas de acción social en España. ¿En qué consisten?
Son programas que buscan acompañar a las personas vulnerables, todo tipo de personas, en lo que necesiten. Los llamamos “Espacios de cuidados” porque nacieron con la idea del cuidado de personas que no tienen posibilidad de cuidarse y/o de quererse a sí mismas por distintas razones. La clave es que se dedica el tiempo necesario para acompañar sin prisas y desde una perspectiva global de la persona. Se da una atención personalizada en distintos ámbitos: acceso a la salud, acompañamiento emocional, búsqueda de empleo, trámites administrativos, asuntos jurídicos sobre extranjería, vivienda, laboral, etc., búsqueda de recursos de alimentación, vivienda… Y también dinámicas grupales en tres ámbitos: grupo de duelo migratorio, grupo de relaciones afectivas sanas, solo para mujeres, y grupo de soledad. Estamos presentes ahora mismo en Madrid, Valencia y Puertollano, con personal contratado, pero con la ayuda inestimable del voluntariado sin el cual no sería posible nada de esto.
Usted está muy comprometido con el trabajo en Incidencia Política y con atajar las causas de la desigualdad a través de la legislación. Hace poco, el VI Foro de Incidencia Política de REDES lamentaba que “nos cuesta más sensibilizar de puertas para adentro que hacia el resto de la sociedad”. ¿Por qué hay miedo en la Iglesia a hablar de política y cómo puede combatirse?
Yo creo que hay miedo por parte de algunos sectores eclesiales porque se confunde la política con el partidismo. La política es mucho más amplia que los partidos políticos. Si queremos atacar la causa de las injusticias, no solo los efectos, tenemos que hacer incidencia política y movilización social como cristianos.
Desde Redes entendemos que lo hemos de hacer con otros, en red. No solo porque solos no podemos sino porque creemos en el valor de la comunión que transforma. Son procesos muy largos y a veces con pocos frutos, pero siguen valiendo la pena como opción: la reducción de los combustibles fósiles, el tema de la migración en España y en otros países, la responsabilidad de las empresas europeas y españolas en la violación de derechos humanos y ambientales en otros países… Todo esto se puede y debe abordar desde la petición de un cambio de legislación a nivel nacional y europeo.
La iglesia tiene mucho que decir y hacer en ello, hay que se más valientes porque somos voz de los que nunca la van a tener y hablamos de lo que vivimos, no de lo que nos cuentan.
"En algunos sectores eclesiales hay miedo a hablar de política porque se confunde con partidismo. Pero si queremos atacar la causa de las injusticias, debemos hacer incidencia política"
La mirada centrada en las periferias y los excluidos, el cuidado de la casa común y la ecología integral, la denuncia contra los individualismos… ¿Francisco ha puesto en el centro debate eclesial los problemas que afectan a la sociedad en su conjunto?
Sí que lo ha hecho. A nivel jerárquico se lleva tiempo abordando todas estas temáticas, pero ahora están más presentes. No quiere decir que esté ya todo hecho, tenemos que seguir trabajando y convenciéndonos que estas realidades pertenecen al centro mismo de nuestra fe, del Evangelio, no solo a cuestiones de moral mas o menos optativas.
¿Qué legado cree que va a dejar el pontificado de Francisco?
Creo que va a dejar un legado de alguien que ha optado por ese nombre conscientemente, pero que ha ido dándole contenido poco a poco. No es solo el Papa de los gestos como algunos sostienen, es también alguien que está regalándonos un cuerpo de creencias movilizadoras que, como comunidades eclesiales, tendremos que ir desgranando poco a poco.
También te puede interesar
"Acogerlos no es una opción política, es una exigencia evangélica"
Ética de mínimos cristianos con los migrantes
Arnold Schwarzenegger, estrella del 'Raising Hope for Climate Justice'
'Terminator', junto a León XIV para acabar con la contaminación: "Estamos matando a los niños"
6 de octubre a las 19:00 h. en el Instituto Cervantes
Acto público en Madrid contra el genocidio en Gaza: Un llamado ético a la conciencia colectiva
Con 5,7 millones de personas, Malaui, en situación de inseguridad alimentaria extrema
Manos Unidas y la Granja Chipunga: Cambios que merecen la pena allí donde nadie llega
Lo último
La sabiduría del corazón
Corazón pensante para humanizar
Cuidar cuando no se puede curar
Nunca incuidables
Morir humanamente, morir acompañado
Morir con dignidad
Sanar, acompañar, humanizar
Medicina y cuidado