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Representantes del programa La LUZ de las NIÑAS, en a la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos
(Confer).- El pasado jueves 16 de enero un grupo de niñas y jóvenes representantes del programa La LUZ de las NIÑAS, de la ONG jesuita Entreculturas, ha entregado 83.160 firmas de apoyo para poner fin a la violencia contra las niñas a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. La entrega ha tenido lugar en Ginebra durante la reunión oficial que han mantenido con el Grupo de Trabajo sobre la discriminación de las mujeres y las niñas del Alto Comisionado. En el encuentro, han transmitido la urgente necesidad de que los derechos de las niñas sean respetados y protegidos.
“Esta visita tiene un gran valor, ya que tener la oportunidad de contarle nuestros problemas a personas como ustedes, que pueden ayudar a mejorar nuestro futuro, es crucial para poder tener un nuevo mañana, donde no existan los estereotipos y las violencias que las niñas y las mujeres de todo el mundo sufrimos cada día”, afirmó Dheysi Gonzales Soto, alumna de 14 años de la región peruana de Huancayo, durante la reunión.
Además de Dheysi, Josefina Tíu (Guatemala), Sandra Hellario (Sudán del Sur), Naty Coronado (España) y Maimouna Konate (Chad) pudieron intercambiar sus reflexiones y demandas concretas -consensuadas por las propias niñas- sobre violencia y desigualdad con las expertas del Alto Comisionado. Todo ello, acompañadas por el equipo de la ONG Entreculturas, que impulsó esta recogida de firmas para movilizar a la sociedad.
“Esta reunión es fruto de un largo trabajo conjunto en red entre Entreculturas, Fe y Alegría y JRS en distintos países, para lograr trasladar de forma directa, clara y concisa la realidad de violencia que viven las niñas en todo el mundo”, señaló Laura Lora, Responsable de Comunicación de la campaña La LUZ de las NIÑAS. “Lo más importante para nosotras es que sus voces sean escuchadas desde sus propias demandas y desde su propio punto de vista, en un espacio que incide directamente en la política internacional en materia de derechos humanos”, afirmó Raquel Martín, Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Entreculturas.
Por su parte, Laura Nyirinkindi, Presidenta del Grupo de Trabajo sobre la discriminación de las mujeres y las niñas del Alto Comisionado, afirmó que “Esta conversación quedará en nuestra mente muchísimo tiempo. Nos sentimos muy orgullosas de lo que hacéis como niñas en un mundo en el que se ha vuelto cada vez más difícil y donde algunas personas no creen que los derechos de las niñas se tengan que seguir defendiendo. Sois muy valientes”. A las propuestas planteadas por las jóvenes, Nyirinkindi señaló: “Tened por seguro que tomamos muy en serio vuestras palabras y trasladaremos vuestras voces y peticiones a todos los espacios”.
1 de cada 8 niñas y mujeres vivas en el mundo (esto es, alrededor de 370 millones) ha sufrido violaciones o abusos sexuales antes de los 18 años. Una cifra que asciende a los 650 millones (1 de cada 5) si también se tiene en cuenta la violencia sexual sin contacto físico, como el abuso verbal u online. De cifras como estas hablaron también las responsables del programa La LUZ de las NIÑAS en los países. No estamos ante realidades puntuales, sino ante una violencia estructural.
En países como Guatemala, como explicó Josefina Tíu, “el promedio del tiempo que una niña indígena accede a la educación es tan solo de 3 años”. Conflictos como el del Lago Chad o el de Sudán del Sur incrementan exponencialmente el riesgo para las niñas de sufrir violencia de género: el 95% de los casos de violencia sexual en conflictos reportados por la ONU han sido sufridos por mujeres y niñas. En palabras de Sandra Hellario, participante de Sudán del Sur, “la violencia sexual hacia niñas y mujeres sigue siendo utilizada como arma de guerra”.
Por su parte, Naty Coronado afirmó que “el futuro de la igualdad se juega en que incorporemos a las niñas, y que seamos vistas no como víctimas, sino como activistas, con capacidad de participar en la vida política y en espacios de toma de decisiones”.
El equipo de expertas del Alto Comisionado agradeció a La LUZ de las NIÑAS la capacidad para generar red entre niñas, visibilizar los patrones de la violencia estructural y proponer cambios concretos a los que el grupo dará seguimiento y sobre los que podrán seguir trabajando conjuntamente.
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