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(TDS).- Somos nosotras las que tenemos que decidir por nosotras mismas. Tener claro que valemos, que podemos”. Sofía lo sabe, y como ella Lisbeth: “las mujeres tenemos que salir de la burbuja en la que nos han criado y coger las oportunidades que nos da la vida”. Y eso es lo que han hecho ambas, al igual que María Elena, Elvira, Ivonnsabel, Lurdes y María Luisa. Todas emprendedoras, todas mujeres valientes que comparten esfuerzo, constancia, empatía e ilusión por tomar las riendas de sus vidas y contribuir a que otras mujeres puedan verse reflejadas en su trabajo.
Ellas son las protagonistas de la exposición fotográfica Enredadas en el cambio, siete emprendedoras de Perú, Bolivia, Nicaragua, Colombia y España que llegan al público a través de la mirada cómplice de las fotógrafas y fotógrafos locales que les han acompañado en su día a día. Una iniciativa que se enmarca en la campaña de Taller de Solidaridad Enredadas en el Cambio, que nace con la intención de analizar cómo las dificultades globales a las que se enfrentan las mujeres a la hora de emprender se manifiestan de manera diferente en cada lugar y con cada historia. Unas mujeres que TDS ha decidido visibilizar para que se conviertan en referentes del emprendimiento y el liderazgo femenino.
Mujeres como la propia Lisbeth de los Ángeles Matey Melgara, apicultora nicaragüense, una de las protagonistas de la exposición y participante de la iniciativa Jóvenes Constructores, impulsada por INPRHU Somoto en Madriz, Nicaragua, con la colaboración de Taller de Solidaridad. “En 2022 puede formarme en apicultura y fue un éxito para mí y para otras muchas mujeres. Mi sueño es hacer crecer mi negocio junto a mi familia, porque unidos podemos trabajar y salir adelante. No podemos ser conformistas, cuando empezamos algo, no se puede dejar a medias. Sé que enfrentarse a la apicultura no es normal para una mujer, pero se puede, he aprendido a darme el valor que tengo. Además, ahora ya no solo miro por mí. Soy la presidenta de la cooperativa que hemos creado y ahí estoy para ayudar a abrir expectativas a otras personas que estaban igual que yo”.
Como señala la presidenta del patronato de TDS, la Sierva de San José Eugenia Curto: “Si las mujeres nos enredamos, el cambio está asegurado, por eso pusimos en marcha esta iniciativa hace ya tres años. Trabajamos con mujeres que necesitan un emprendimiento para salir adelante de la mejor manera, y qué bonito es ver que estas mujeres se encuentren con otras que como ellas luchan cada día, porque descubrimos que tenemos más cosas en común que diferentes”.
Porque “apoyándonos las unas a las otras y mirando siempre en positivo podemos salir adelante y reinventarnos”, como destaca Sofía. “Yo he podido ayudar a mis compañeras, las he llevado a donde fui a aprender a costurar, pero además también les enseño en mi casa y están empezando a hacer sus propios trabajos”, apunta Lurdes.
La costurera boliviana Lurdes Herrera Toco es otra de las protagonistas de la exposición y participante de un proyecto de fortalecimiento de mujeres indígenas migrantes en Cochabamba, Bolivia, impulsado por las Siervas de San José, con la colaboración de TDS. Una oportunidad para “salir adelante. Hemos pasado muchos problemas económicos, incluso hubo una época en la que mi marido y yo nos turnábamos para llevarnos a nuestros hijos al trabajo porque necesitábamos el dinero de los dos. Pero ahora, gracias a la costura, puedo estar con mis hijos y ayudar a pagar la casa que nos estamos construyendo. Y en un futuro me gustaría hacer crecer mi taller, aprender a coser vestidos de novia, chaquetas y pantalones de hombre, seguir formándome”, comenta Lurdes.
Sofía Vázquez Manzano, por su parte, destaca el trabajo de la cooperativa Mulleres Colleiteiras y lo que ha supuesto para ella como mujer gitana, “cuidamos el medio ambiente con el reciclado de aceite usado de cocina que recogemos y luego se convierte en biodiesel. Pero, además, se le da una salida laboral a muchas mujeres que nunca tuvieron esa oportunidad de futuro. Tenemos formación en horario laboral para volver a estudiar, para sacar el carné de conducir, y además contamos con un taller de nutrición, salud y deporte. Me siento muy bien porque ahora yo decido y cuando me llaman muchas mujeres gitanas para preguntarme qué pueden hacer, les puedo ayudar”.
Estas son solo algunas de las historias que se pueden recorrer a través de la exposición. Y que reflejan testimonios de emprendimiento como el de Nelvi, la protagonista del escape room “La historia de Nelvi”: “Vengo de una familia pobre y disfuncional. Mi madre era campesina y se quedó viuda con tres hijos. Tuvo que sacarnos adelante ella sola y eso le endureció el carácter, hasta el punto de crear muchas inseguridades en mí, que aumentaron cuando a los quince años me tuve que poner a trabajar en el mercado. Allí muchos hombres me humillaron y eso me provocó graves depresiones. Pero gracias a la fe, a la ayuda de mi actual marido y de una trabajadora social de la Institución San José Obrero, me puse a estudiar y descubrí otro mundo. Me di cuenta de que mi sueño de convertirme en una mujer segura de mí misma, capaz de emprender, podía hacerse realidad”, comenta Nelvi.
Todas estas mujeres coinciden en la necesidad de seguir invirtiendo en el emprendimiento femenino, en la formación, en visibilizar a las mujeres, en el trabajo en común para llegar más lejos y poder conciliar la vida laboral y la personal desde la propia toma de decisiones y creernos que “nosotras podemos y darnos cuenta de que tenemos muchos talentos”.
La exposición Enredadas en el cambio comenzó su andadura en Valencia a principios de junio, y ya ha estado presente en Madrid, Alicante, Lugo, Santiago de Compostela y Sant Vicenç dels Horts gracias al apoyo de la Generalitat Valenciana, la Xunta de Galicia, la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Aunque estos son solo algunos de los lugares a los que llegará a lo largo de 2024 en su viaje por toda la geografía española. Además, para que cualquier mujer, en cualquier lugar del mundo, pueda verse reflejada en estas siete emprendedoras y sean conscientes de que ellas también pueden, esta exposición se presenta de forma virtual gracias al apoyo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.
El escape room “La historia de Nelvi” está a disposición de todos los centros educativos que quieran trabajar con su alumnado a partir de 1º de la ESO (12 años) sobre la importancia de invertir en el desarrollo profesional y personal de las mujeres para acabar con la brecha de género y lograr una sociedad igualitaria. Pueden registrarse a través de la plataforma de Taller de Solidaridad, Questiónate. Gracias a la colaboración de la Xunta de Galicia los jóvenes gallegos han podido conocer la historia de Nelvi y gracias a la Generalitat de Valencia y al Ayuntamiento de Alicante lo podrán hacer la juventud de la Comunidad Valenciana.
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