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"Abro mi corazón con vosotros, como un llamado más a la solidaridad"
Queridos amigos y colaboradores.
Con esta carta quiero compartir con vosotros las esperanzas y también las heridas que acompañan nuestro día a día en el reto de construir, desde la Fundación y con nuestro compromiso, un mundo más humano, fraterno y solidario.
Permitidme que en tres puntos abra mi corazón con vosotros, como un llamado más a la solidaridad y como un canto agradecido por escuchar lo que vemos y oímos en las trincheras del dolor, intentando consolar, acoger y salvar vidas.
1.- Semana demoledora: retos activos
En el último mes he vivido el impacto de compartir, en Ucrania, en zonas de conflicto, la realidad de niños huérfanos o con sus padres desaparecidos. Allí pudimos escuchar la realidad que viven los que están en la primera línea. El coste en vidas humanas es enorme, y lo es, no sólo en el frente, sino en las víctimas de los ataques cotidianos a la población civil. Escuchar a las víctimas y ver el efecto devastador de la guerra que tritura vidas, familias, sueños y proyectos, es tremendo. Pero ver cómo esta guerra ha borrado la sonrisa de los niños y les ha destrozado su infancia, no tiene explicación y hace que el dolor sea tan grande, que ni cuando suenan las alarmas por los ataques haya fuerzas para tener miedo. La tristeza allí te abate y de paraliza.
Con dos años de guerra y veintidós viajes a Ucrania, he podido crear un vínculo fuerte con muchas de las víctimas de esta guerra, así como con aquellos que intentan ayudar a su país. La experiencia vivida en Odesa cuando aun se veía el humo de los ataques cruentos y mientras se recogían escombros de ataques a población civil y al puerto, han sido un golpe significativo. La convivencia en un sanatorio con 150 mutilados y heridos con lesiones cerebrales y medulares, no han sido menos impactantes.
Con los profesionales de Odesa -que trajimos para formarse en Barcelona en el Instituto Guttman- estamos en permanente contacto, y ellos cada día nos hacen llegar lo que viven en cada uno de los ataques terroristas. Os aseguro que es de “terror” y se nos clava en el corazón cada mensaje, porque cada uno es desgarrador.
No se ve el final, y se percibe una guerra cruenta, larga y con impacto en Europa. Sí, tenemos una guerra a la puerta y la locura de Putin parece no tener freno.
Como testigo de todo esto, quiero, desde la Fundación y la Comunidad, seguir ayudando a salvar vidas.
2.- INVITADOS A RECONSTRUIR: Ucrania, la guerra y la compasión
Para poder compartir con todos lo vivido en los dos primeros años, y lo que pudimos hacer gracias a la suma de tantas personas, he escrito con la vida, con el corazón y con mucho dolor un libro: Invitados a reconstruir.
No pretendo ser profeta de calamidades, sino simplemente dejar que resuene en nuestro mundo y en el corazón de los que lo quieran leer, el dolor de los heridos de la guerra, la mirada de los enfermos para los que en Ucrania no hay medicina y deben salir del país, de los voluntarios que se han sumado para ayudar.
Con este libro quiero agradecer a los que han hecho posible salvar tantas vidas, paliar el dolor de muchos enfermos y evitar lesiones irreparables gracias a las ambulancia, al hospital de campaña y a los corredores humanitarios.
Quiero que juntos construyamos un mundo en paz, aportando cada uno gestos de bondad, ayudas para salvar vidas, solidaridad activa, manos disponibles, corazones abiertos.
3.- Quiero pedir ayuda para completar el reto Hospital de Campaña
Estamos en la etapa final del Hospital y nos está costando mucho conseguir los recursos. Necesitamos ayuda para pagar los equipos que no hemos conseguido y eso supone un gasto que nos está costando mucho cubrir.
Sabemos que un 40% de los heridos se mueren por falta de asistencia, que por cada muerto hay cuatro o cinco heridos, y que de éstos la mayoría sufren amputaciones o lesiones cerebrales o medulares.
Si entre todos sumamos, este Hospital nos permitirá salvar unas veinte vidas diarias y sin duda será un motivo de esperanza y consuelo, un alivio para aquellos que hoy luchan en el frente sufriendo una desventaja en municiones y en hombres de uno a diez.
Necesitamos que nos ayuden haciendo un Bizum al 05122 o un ingreso en la cuenta ES43 2100 3093 0722 0031 6970
Termino con aquello que decía Pere Casaldàliga desde lo hondo del dolor de la injusticia: “Somos soldados derrotados, pero sabemos que nuestra causa es invencible”. Nuestra causa es salvar vidas, y juntos creemos que podemos superar el dolor que nos hace daño y que por momentos nos hace compartir el sentimiento de derrota ante una situación devastadora generada por una guerra cruel e injusta.
Una vez más. Gracias a todos, y os suplico, no dejéis de ayudar para crear juntos un mundo en paz.
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