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Perfil del católico no-practicante

Los rasgos del católico no practicante son muy parecidos a los expuestos para el cristiano no practicante. Solamente algunos rasgos más significativos.

La identidad.

Concretamos la identidad del católico no-practicante en estos rasgos: mentalidad subjetivista o de relativismo en la actividad de su conciencia y de su la libertad, escasa formación religiosa o pérdida de la que recibió, situación conflictiva con la Iglesia institución o con la doctrina cristiana; carencia de comunión eclesial por la mentalidad o por cambio de vida; y alejamiento del culto que puede ser ocasional, parcial o total

Factores y causas externas

Encontramos estos factores que explican el paso de la práctica religiosa a la situación de cristiano pero no practicante:

-el respaldo de algunas mentalidades. Por una parte el subjetivismo de la ética de situación con los criterios relativistas y la plena autonomía para la conciencia y la libertad. Y por otra, el secularismo que contempla desfasada, no actualizada, la fe católica con sus ritos y con su moral. También respaldan la posmodernidad que desplaza a Dios a un segundo lugar y prescinde de las prácticas religiosas "oficiales".Y el laicismo que, aunque no sea beligerante, invita a relegar la fe al ámbito individual;

-las fuertes presiones contra la moral cristiana que continuamente vienen del ambiente

-la sociedad del bienestar que propicia una mentalidad materialista y una conducta cómoda.

-no hay tiempo por las muchas tareas y preocupaciones. El domingo es para descansar de todo. No hay tiempo para rezar, para leer la Biblia o para asistir a la misa dominical. Y menos, para colaborar en algún movimiento apostólico.

Factores personales

A las causas externas se unen varios factores que inciden directamente en la conducta tanto del creyente en general como en el católico Enumeramos algunas de ellas:

-la conciencia, juez supremo que decide sobre lo que está bien o mal y que no necesita intermediarios ni oposición como sería el magisterio de la Iglesia;

-una libertad sin límites y sin obligaciones religiosas. Los mandamientos y prohibiciones de la Iglesia católica son obstáculos.;

-la formación deficiente. Bien porque no se tiene, bien porque no se actualizó la fe del joven o bien porque forma parte de una experiencia religiosa negativa: “mis devociones suplen las obligaciones cristianas”;

-la conducta ética. Muchos se apartan de la Iglesia por una vida contraria a la moral cristiana en materia de matrimonio, sexualidad, procreación, vida (aborto y eutanasia), odio, injusticia, robo, corrupción, droga, alcohol, juego ...etc.

-los conflictos con la Iglesia. Así sucede con el que se casó solamente por lo civil, el de la unión homosexual, el divorciado vuelto a casar que se siente “excomulgado por la Iglesia”. En todas estas situaciones permaneció la fe en Dios pero no en la Iglesia q

Otros factores

-el miedo y hasta vergüenza que padecen muchos católicos practicantes de manifestar ante los demás su compromiso con Dios y con la Iglesia;

--el cambio de ambiente. El que era católico en el pueblo, quedó desconcertado al vivir en la ciudad; el joven piadoso en el colegio sufre desorientación ideológica en la universidad;

-la radicalización. El conservador radicalizado, arriesgado por lo antiguo y el progresista radicalizado, arriesgado por lo nuevo, terminan por separarse de la Iglesia y en ocasiones de la misma vida cristiana cuando rechazan alguno de los mandamientos o sacramentos como el precepto dominical, el ayuno eucarístico o la obligación de comulgar anualmente

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