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Ante el enigma del sufrimiento (dolor o cruz), “siempre” presente en el hombre, presentamos la participación coherente en la Misa como terapia que alivia al enfermo
Ante el dolor, sufrimiento o cruz
Siempre, el enigma de por qué y para qué sufrir, atormentó e interpeló al hombre.
Siempre, existieron y existen dolores, cruces o sufrimientos, que tienen respuesta comprensible como exigencia de un ideal a conseguir.
Siempre, la razón y la fe intentaron, aunque no siempre lo consiguieran, consolar a quienes sufren por causa de diversos factores personales.
Por ello, no siempre es fácil dar una respuesta satisfactoria al por qué y para qué del sufrimiento.
De aquí que, la liturgia eucarística afronte el tema de la cruz, (dolor o sufrimiento) que motiva la participación de muchos fieles. Unos participantes salen confortados pero otros, no.
De aquí que enfoquemos la Misa-Eucaristía toda como terapia para el sufrimiento con resultados para quienes salen reconfortados.
De aquí la pregunta sobre cómo y cuando la Misa responde como terapia al dolor que tanto impide la felicidad
Pasos de la terapia eucarística para responder al sufrimiento,
Basta la conexión de cada momento de la Misa con la problemática del que sufre y reacciona con una breve oración.
1º En el acto penitencial: reconocer y pedir perdón por las faltas cometidas, quizás causa del dolor. OR:-Señor te ofrezco mi cruz en reparación de mis pecados
2-En el mensaje interiorizado de la Palabra de Dios: OR:-Señor, hágase tu voluntad y ayúdame a llevar con paciencia lo que me hace sufrir.
3-En el Credo: OR:-Dios mío: la fe en tus misterios salvíficos,especialmente tu pasión y la vida eterna, me motivan para aceptar mi situación dolorosa.
4-En el Ofertorio: OR:-recibe, Señor, lo que me hace sufrir como ofrenda para las necesidades de la Iglesia y del mundo entero
5-En el Misterio pascual: OR:- me uno, oh Cristo, a tu pasión y a la de todos los que sufren más que yo.
6-En la anámnesis: OR:-como miembro de la Iglesia sintonizo con las esperanzas y sufrimientos eclesiales y mundiales.
7-En la doxología final de la Plegaria: OR:-con mi cruz y unido a Cristo, deseo glorificarte, oh mi Dios, Trinidad santa.
8-En el Padre Nuestro: OR:-concédeme, Padre, vivir mi cruz con obediencia, confianza, colaboración, perdón, fortaleza y constancia
9-En el rito de la Paz: OR:-que el don la paz que tú, Jesús mío, me deseas y das, me ayude para alegrar la vida de los que me rodean y cuidan.
10-En la comunión: OR:-gracias, Señor por la fuerza que me das como alimento y fuerza para mi vía crucis.
11-Después de la bendición final: OR:- gracias, Señor. Salgo con el propósito de olvidarme de mí para preocuparme del sufrimiento ajeno.
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