"Perdidos en la frontera de nuestros banquetes sin corazón"
"Varemos la patera en la justicia: ¡Nombres!"
"Ven cura‑lo que está de amor ferido"
Espírito de Deus, que en todo gritas
e a vida que es ti mesmo pos en todo,
silencio misterioso no que podo
oír doces palabras infinitas.
Queixa amarga de amor, de amor suave,
vaga que vai e vén co seu lamento
no segredo areal do meu contento,
no segredo interior que a alma sabe.
¡Oh luz, fonte de luz, oh noite escura,
que alumas canto é cego e todo cegas!
¡Escuridade clara, que te entregas!
¡Tenebroso fulgor que me procura!
Seta de amor divino, que acendido
déixa-lo corazón e tradeado:
ven chaga‑lo que teme estar curado,
ven cura‑lo que está de amor ferido.
Ó Pai de quen procedes sexa gloria,
e ó Fillo de quen e‑lo Alento santo;
á Trindade celeste enxalce o canto
da Igrexa peregrina aínda na historia. Amén
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