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Celebran la coincidencia de la Semana Santa, Ramadán y la Pascua judía
Representantes de las comunidades cristianas, judías y musulmanas de España se han reunido este martes en Madrid para celebrar la coincidencia en esta época del año de la Semana Santa, la Pascua judía y el Ramadán, y para rezar juntos por la paz y el final de la guerra en Ucrania.
Unidos en un mismo estrado, los religiosos han proclamado una oración por la paz en la que el presidente del Consejo Rabínico de España y rabino de la comunidad judía de Madrid, Moshé Bendahán, ha pedido "que reine la paz en Ucrania" y que imperen "la vida y la misericordia" por encima de los sentimientos de "orgullo", "envidia" y "odio".
El arzobispo de Granada y presidente de la subcomisión de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Francisco Javier Martínez, ha rogado a Dios impulso para "crear sociedades más sanas y un mundo más digno, sin pobreza, sin violencia y sin guerras".
En representación de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede) ha intervenido el pastor José Pablo Sánchez, quien ha recordado que los refugiados ucranianos "no son los primeros ni serán los últimos", y ha pedido "un milagro", lo único a su juicio que "puede traer la paz".
Y por parte de la Comisión Islámica de España, un religioso musulmán ha recitado en árabe unos versos del Corán que recogen la idea de que en el "conocimiento mutuo" reside "la verdadera razón de la diversidad humana".
La oración ha servido como colofón a un acto organizado por la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), cogiendo el testigo del encuentro interreligioso convocado en febrero por la CEE, y también ha contado con la asistencia del deán de la Catedral Ortodoxa rusa Santa María Magdalena, Andrey Kordochkin.
Antes de rezar, los representantes de cada confesión han explicado los orígenes y motivaciones de las fiestas que celebran en estas fechas.
Los judíos se preparan para la celebración de su Pascua ('Pésaj', en hebreo), que este año será en la noche del 15 de abril y que conmemora la liberación de su pueblo del yugo de Egipto, de la que se cumplen en este caso 3.284 años.
"Es la festividad de la libertad", ha señalado el rabino Moshé Bendahán, quien ha agregado que los judíos comen esa noche "el mismo menú" que sus antepasados "cuando todavía eran esclavos", a base de "pan ácimo y hierba amarga".
El pan ácimo, sin levadura, simboliza para los judíos "la libertad espiritual", pues al estar permanentemente vigilado para no tener contacto con la humedad representa "la materia controlada en todo momento", y "libertad espiritual es controlar tu materia, cuando tu naturaleza espiritual es la que rige tu vida y no tu naturaleza material".
Por su parte, el secretario general de la Comisión Islámica de España, Mohamed Ajana, ha explicado que en el mes de Ramadán (el noveno del calendario lunar musulmán) es de ayuno preceptivo: desde el alba hasta la puesta del sol, los creyentes no deben comer, beber ni mantener relaciones conyugales.
"Lo más importante es la experiencia religiosa y espiritual", ha destacado Ajana, al tiempo que ha señalado que en estas fechas, que también conmemoran la revelación del Corán, los fieles pasan de un estado de "distracción y descuido" a uno de "alerta y atención", pues "la presencia de Dios en el alma es más viva".
En cuanto a la Semana Santa cristiana, el pastor José Pablo Sánchez la ha sintetizado en clave de "amor, liberación, perdón, reconciliación, nueva humanidad y sacrificio", y ha subrayado que se celebra un acto de amor, el sacrificio de Jesucristo, que "brilla en la oscuridad de un mundo donde la maldad y la violencia parecen no tener límite".
"Celebramos la liberación de ese imperio de muerte", ha dicho Sánchez, para quien la Semana Santa consiste en "hacer memoria" del camino "personal" para "derrotar cada día la maldad y el pecado" y, sobre todo, "recuerda que la tumba (de Jesucristo) está vacía, que no hay razón para temer a la muerte y que hay razones de sobra para vivir con esperanza".
Una explicación que ha avalado el arzobispo Martínez, quien ha resumido que estas festividades monoteístas hablan del "Dios liberador" judío, que liberó a su pueblo; del "Dios clemente y misericordioso" musulmán, que reveló el Corán; y del "Dios de la vida" cristiano, que murió y resucitó.
Por último, el presidente de la FCJE, Isaac Benzaquén, ha subrayado que el acercamiento entre las grandes religiones monoteístas "para nada va a pretender cambiar los pensamientos de cada uno", sino "crear puntos de encuentro común".
Al final del acto, y coincidiendo con la puesta del sol, la delegación musulmana se ha retirado unos minutos para rezar, y luego todos los asistentes se han sumado a la ruptura del ayuno, para vivir así también en unión este momento representativo de los días de Ramadán.
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