Tres purpurados electores y diez no electores
Cuántos cardenales españoles hay hoy: 13+4
Esperando al destino
El mundo da vueltas y la historia se repite. Es como la moda, que siempre vuelve, aunque con ligeros retoques.
Estos días se leía en un titular: Francisco recuerda Auschwitz: "Si perdemos la memoria, aniquilamos el futuro"
Acabo de empezar un libro de esos que te conmueven apenas lo abres. Es ‘Vida y destino’, de Vasili Grosman. Me quedan 50 horas de lectura, según indica mi libro eléctronico, y de golpe me transporta a una realidad que reconozco y aborrezco, al presente más negro. Es la reflexión de un personaje sobre el campo de concentración alemán donde se encuentra. Transcribo literalmente:
“Las decenas de miles de habitantes de los barracones del campo compartían el mismo destino, el mismo color de tez, la misma ropa, el mismo paso extenuado, la misma sopa a base de nabo y sucedáneo de sagú que los presos rusos llamaban «ojo de pescado»(…) Para las autoridades del campo, los prisioneros solo se distinguían por el número y el color de la franja de tela que llevaban cosida a la chaqueta(…) Especialistas en física molecular o en manuscritos antiguos yacían en el mismo camastro junto a campesinos italianos o pastores croatas incapaces de escribir su propio nombre(…) El nacionalsocialismo había creado un nuevo tipo de prisioneros políticos: los criminales que no habían cometido ningún crimen”
Mientras leo estas palabras, mi mente va colocando otras, sin querer:
“Las decenas de miles de habitantes del campo de refugiados comparten el mismo destino, la misma ropa, el mismo desasosiego, la misma sopa a base de pasta y caldo concentrado (…) Para las autoridades europeas, los refugiados solo se distinguen por las cifras que envía ACNUR y por el país del que huyen. Para los trabajadores del campo, por el color que llevan cosido a la chaqueta y que indica cuál es su lengua (…) El neoliberalismo ha creado un nuevo tipo de negocio y de prisioneros: los refugiados, que no han cometido ningún delito”
Vasili Grossman nunca llegó a ver publicada su obra, que fue censurada y que salió clandestinamente de la Unión Soviética, microfilmada, en los años 80... Milagros del destino. Yo me pregunto si ese destino es democrático y llegaremos a ver a estos nuevos criminales en los tribunales, completando así el círculo de la historia, algún día.
También te puede interesar
Tres purpurados electores y diez no electores
Cuántos cardenales españoles hay hoy: 13+4
Católicos sin hogar, supervivientes del Sodalicio
Regina Laudage-Kleeber: "Vivir la espiritualidad con libertad no es, desde luego, para principiantes"
A. Segal y S. Lebens (eds.), 'The Philosophy of Worship. Divine and Human Aspects'
Lo divino y lo humano en el culto
La economía del Vaticano según León XIV en el libro de Elise A. Allen
León XIV y la economía del Vaticano: "Tenemos que continuar el proceso de reforma que Francisco comenzó"
Lo último
La sabiduría del corazón
Corazón pensante para humanizar
Cuidar cuando no se puede curar
Nunca incuidables
Morir humanamente, morir acompañado
Morir con dignidad
Sanar, acompañar, humanizar
Medicina y cuidado