Tres purpurados electores y diez no electores
Cuántos cardenales españoles hay hoy: 13+4
"Las guerras jamás podrán ser etiquetadas de 'religiosas'"
Justifica sobrada y dramáticamente la reflexión acerca de las causas y consecuencias de las llamadas “guerras de religión”, las noticias de la invasión de Ucrania por las tropas rusas, y el falaz y fallido paréntesis del armisticio de un puñado de horas, a propósito de la festividad de la “Navidad Ortodoxa”, invocándola como “acto sublime de adoración al Creador, con nombre de Jesús de Nazaret inspirador, por igual, de ambas Iglesias
Religión e Iglesias, sin excluir la católica, apostólica y romana, se encuentran y detectan en la médula-meollo, de su institución, implantación y desarrollo en la pluralidad de misiones y fórmulas inicialmente misioneras. Conquista, reconquista, cruzadas contra el infiel o los infieles, campañas de entendimiento y de paz, eslóganes como el de “morir por Dios, por la Patria y el Rey” de tiempos pasados y aún presentes, inspiran teologías y comportamientos carentes de ética, de sentido común, y sobrados de “dignidad o dignidades”, de poderíos influencias decisivas en esta vida y hasta en la otra.
La historia es fiel espejo de cuanto escribo y sugiero, sin tener que recorrer paso a paso la mayoría, de sus capítulos ensangrentados de testimonios de odio, de iniquidad, deslealtad y falsía, y con expresa invocación blasfema al “sacrosanto Nombre de Dios”, de la Virgen y de santos y santas. Las cruzadas ni fueron ni son las únicas y luctuosas referencias de tan desdichada historia vivida, escrita y descrita por parte de unos y otros, con argumentos infames.
Hay que dejar clara constancia de que, en la redacción fundacional de las tres grandes Religiones -Judaísmo, Cristianismo e Islamismo- sus inspiradores dejaron bien patente que el amor, la clemencia, el servicio al prójimo y al más desvalido, el culto al Dios verdadero, la misericordia… habrían de ser referencias nítidas de comportamientos de vida de todos sus adeptos. Esto no obstante y por aquello de las “fragilidades humanas”, el uso y aplicación que los ministros y representantes de las instituciones religiosas, desde sus más altas esferas a las inferiores, apenas si fue otro que el de encarnar el poder y la fuerza, sin importarle ningún otro valor de los fundacionales, que el de su propio provecho y el de los suyos.
De la Biblia, de los Evangelios y del Corán, se hizo uso prioritario de la infundada y perseverante interpretación de apoyo de la superioridad de los Sumos Sacerdotes, patriarcas, archimandritas – “jefes de comunidad o comunidades”-, imanes, rabinos y otros personajes revestidos además de forma y manera inauditas, extrañas al resto del pueblo, con misterios, signos y símbolos, que en unos “creyentes” provocan miedo, y en los más, hilaridades infantiles.
El problema es grave. Muy grave. Los representantes de Dios han llegado a interpretárnoslo como “desdiosado”. Dios, el Dios verdadero, ni siempre ni mucho menos, es el Dios de los Libros Sagrados. Es un “Dios” hecho y teologizado a la imagen y semejanza de hombres empeñados en representarlo jerárquicamente.
Al pueblo fiel, hoy medianamente culto, le da la impresión razonada y razonable de que se le está engañando impunemente, sin que “el velo del templo se rasgue”, y desde las profundidades arcanas se escuchen voces de condenación eterna para tanto impostor vestido de mitras y otros atuendos, con los que, por encima de todo, se amenace con su poderío y superioridad divinales. Está de más referir que, por supuesto, sin excluir las pingües ganancias a costa del “Óbolo de San Pedro”, o de quien sea. ¿Citamos algunos casos judicialmente documentados y ya judicializados, sin posibilidad de recurso?
Las guerras jamás podrán ser etiquetadas de “religiosas”, aun comprendiendo que tal elemento se encuentre en su raíz y en todos y cada uno de sus brazos, hojas y frutos.
Dios no es Dios, si tuviera que ser y ejercer de esta manera, siendo inspirador y justificador de la guerra y las guerras. Quienes actúan así en su nombre y como sus representantes “oficiales”, por muchos ornamentos sagrados que luzcan, rentas que perciban, dignidades que acaparen, consagraciones, capas magnas y “tomas de posesión” de cátedras y catedrales, jamás podrán hacerlo mínimamente presente, lo que explica la paganización ritual a la que son sometidos.
"'Cirilos'"y archimandritas hay muchos. También en España. El episcopologio es libro abierto, hasta con fotos y mulas blancas o ”blanqueadas, a la perfección y con pocos escrúpulos, por aquello del Concordato y de los pactos anticonstitucionales, firmados meses después de aprobada la Constitución del año 1978"
“Cirilos” y archimandritas hay muchos. También en España. Y ejercieron y ejercen con eficacia, de directores espirituales de otros tantos Putin en la variopinta variedad de formas sagradas, no solo litúrgicas, sino económicas, políticas y sociales. El episcopologio es libro abierto, hasta con fotos y mulas blancas o ”blanqueadas, a la perfección y con pocos escrúpulos, por aquello del Concordato y de los pactos anticonstitucionales, firmados meses después de aprobada la Constitución del año 1978.
Los nombres, gestos y gestas de obispos- arzobispos guerreros, con sus homilías, Cartas Pastorales y anatemas, a siniestro más que a diestro, aparecen como noticia en telediarios, informativos y hasta en crónicas de sociedad con ribetes políticos.
“Iglesia más perseguidora que perseguida”, es referencia carente de Dios y de toda eclesialidad evangélica y evangelizadora.
También te puede interesar
Tres purpurados electores y diez no electores
Cuántos cardenales españoles hay hoy: 13+4
Católicos sin hogar, supervivientes del Sodalicio
Regina Laudage-Kleeber: "Vivir la espiritualidad con libertad no es, desde luego, para principiantes"
A. Segal y S. Lebens (eds.), 'The Philosophy of Worship. Divine and Human Aspects'
Lo divino y lo humano en el culto
La economía del Vaticano según León XIV en el libro de Elise A. Allen
León XIV y la economía del Vaticano: "Tenemos que continuar el proceso de reforma que Francisco comenzó"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma