Tres purpurados electores y diez no electores
Cuántos cardenales españoles hay hoy: 13+4
La religiosa despide, desde Ucrania, a Molins y a Nicolás Castellanos
Sembla que marchan los buenos, parece que marchan los buenos. La hermana Viqui Molins, nuestra Viqui, nos ha dejado, el corazón ha dejado de latir aquí. Y bueno, pues ahora ya está celebrando su Pascua. Sin duda la Viqui ha abierto un camino dentro de la Iglesia y dentro de la Iglesia de Cataluña.
Ella venía de estar en el Colegio de Ganduller, enseñando a gente de una determinada clase social, siempre con la misma pasión y el mismo cariño, dirigiendo la editorial de los Teresianas. Pero su corazón vibraba y latía en la cárcel, en el Raval, en la Iglesia de Santa Ana. Su vida era la vida de los más pobres.
La Viqui lo ha dado todo. Y lo mejor de todo es que lo que daba era cariño, era ternura, daba abrazos. Algunos les decían que eran abrazos peligrosos, que le podían hacer algo, que le podían faltar el respeto, que la podían agredir. Y alguna vez incluso hasta le robaron y le hicieron daño. Y ella siempre decía que no pasaba nada y que era muy afortunada de estar donde estaba.
La Viqui lo ha dado todo. Y lo mejor de todo es que lo que daba era cariño, era ternura, daba abrazos. Algunos les decían que eran abrazos peligrosos, que le podían hacer algo, que le podían faltar el respeto, que la podían agredir. Y alguna vez incluso hasta le robaron y le hicieron daño
Yo llegué a Manresa hace 31 años y fue ella la que empezó con las velas de plegaria en el monasterio, que todavía se mantienen hoy. Fue la que trajo toda una renovación a la comunidad nuestra y ahí nació un vínculo muy grande.
La Viqui nos ha dejado. Nos ha dejado Nicolás Castellanos, también un obispo, que decidió irse a Bolivia para vivir entre los más pobres. Pero se queda Francisco. Francisco se queda porque tiene que terminar la revolución. Y se han ido estos que han abierto caminos con los más pobres. Pero Francisco está también en una iglesia de salida. Y se va a quedar. Y se va a quedar por mucho tiempo y esto también nos da fuerza.
Se alían los príncipes de la tierra. Y se han aliado. Se han aliado los judas y los herodes para terminar de oprimir a los más débiles y a los más oprimidos. Pero nosotros sabemos que el mal no tiene la última palabra
Nosotros nos vamos a Ucrania. Estamos en un mundo de grandes contrastes. Hay algunos que nos dan todo y que su corazón deja de funcionar ya cuando ya no pueden amar más. Y hay otros que tienen una prepotencia tremenda y que dicen que quieren la paz, pero en definitiva están imponiendo ello. El odio. Y lo estamos viendo estos días. Ya decía el Salmo, se alían los príncipes de la tierra. Y se han aliado. Se han aliado los judas y los herodes para terminar de oprimir a los más débiles y a los más oprimidos. Pero nosotros sabemos que el mal no tiene la última palabra.
Vamos a Ucrania para construir puentes de bondad. Y proponemos que en el kilómetro cero todos los podamos construir. Como lo hizo la Viqui, como lo hizo Nicolás Castellanos, como lo hace el Papa Francisco, como lo hacéis cada uno de vosotros. Cuando optáis por el bien y por la bondad en lugar de la prepotencia, que parece ser que es la que se está imponiendo en nuestro mundo, pero no le vamos a dar lugar. Que tengáis un buen día.
También te puede interesar
Tres purpurados electores y diez no electores
Cuántos cardenales españoles hay hoy: 13+4
Católicos sin hogar, supervivientes del Sodalicio
Regina Laudage-Kleeber: "Vivir la espiritualidad con libertad no es, desde luego, para principiantes"
A. Segal y S. Lebens (eds.), 'The Philosophy of Worship. Divine and Human Aspects'
Lo divino y lo humano en el culto
La economía del Vaticano según León XIV en el libro de Elise A. Allen
León XIV y la economía del Vaticano: "Tenemos que continuar el proceso de reforma que Francisco comenzó"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma