Tres purpurados electores y diez no electores
Cuántos cardenales españoles hay hoy: 13+4
"En un mundo, en el que la 'maldad' estará siempre presente, no hay más solución que la “bondad"
Ya hay demasiada gente que ni sabe lo que se quiere decir cuando hablamos del “15 M”. Hemos vuelto al enfrentamiento de los partidos políticos. Y nos hemos alejado del compromiso personal por una sociedad más humana y más justa. Lo que importa es el “poder”. Y lo que menos interesa es la “igualdad”.
El pintoresco y ridículo espectáculo de las recientes elecciones, en la Comunidad de Madrid, es el argumento patente de lo que estoy diciendo. Es la consecuencia inevitable de una sociedad que cree más en “dominación” que en la “bondad”.
Los cristianos deberíamos tener muy claro y muy firme, en nuestras conciencias, que Jesús de Nazaret vivió, en la sociedad de su tiempo, ausente de la política y lejos de cualquier pretensión de poder y mando. Cuando Herodes asesinó a Juan Bautista, Jesús no dijo ni palabra. ¿Se calló por miedo cobardía? No. La solución que él traía al mundo iba por otros caminos.
Por eso, cuando a Jesús le dieron la noticia de que Pilato había asesinado a unos samaritanos cuando ofrecían un ritual religioso en el Templo, Jesús no dijo ni palabra contra el Procurador romano. Al contrario, y de manera sorprendente, lo que Jesús hizo fue decirle a la gente: “si no os convertís, todos terminaréis como los samaritanos degollados en el Templo”.
¿Qué nos viene a decir todo esto? Que la solución más humana y más cristiana – la más eficaz – no es la que enseñan los partidos políticos de toda la vida. No será la solución que aporta el poder, la astucia, la mentira… No. La solución vendrá de la generosidad de nuestras vidas. ¿Entonces?
En un mundo, en el que la “maldad” estará siempre presente, no hay – ni puede haber – más solución que la “bondad”. Piense cada cual lo que piense, lo determinante no será lo que tú o yo pensamos. Lo determinante es y será lo que ha sido siempre: “la BONDAD”, QUE SE INTENTÓ, AQUEL 15 DE MAYO, cuando se vio y se palpó lo que está más claro, en este mundo. La solución está dentro de cada uno de nosotros, sea cual sea el pensamiento de cada cual. Donde hay “bondad”, habrá “prosperidad”.
También te puede interesar
Tres purpurados electores y diez no electores
Cuántos cardenales españoles hay hoy: 13+4
Católicos sin hogar, supervivientes del Sodalicio
Regina Laudage-Kleeber: "Vivir la espiritualidad con libertad no es, desde luego, para principiantes"
A. Segal y S. Lebens (eds.), 'The Philosophy of Worship. Divine and Human Aspects'
Lo divino y lo humano en el culto
La economía del Vaticano según León XIV en el libro de Elise A. Allen
León XIV y la economía del Vaticano: "Tenemos que continuar el proceso de reforma que Francisco comenzó"
Lo último
La sabiduría del corazón
Corazón pensante para humanizar
Cuidar cuando no se puede curar
Nunca incuidables
Morir humanamente, morir acompañado
Morir con dignidad
Sanar, acompañar, humanizar
Medicina y cuidado