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Álava celebra la fiesta de sus patrones
Este segundo San Prudencio de pandemia será algo distinto del pasado año. Si bien en el 2020 se celebró una eucaristía a puerta cerrada, con la participación de catorce personalidades alavesas en el momento de las peticiones al patrón de Álava y con productos traídos de las siete cuadrillas alavesas para hacer presente a todo el territorio, este año los alaveses podrán acudir a su basílica, la cual estará abierta desde las 08:30h de la mañana y hasta las 20:00h de la tarde. Además, serán cuatro las misas que se celebren ese día –a las 09:00h, 11:00h, 13:00h y 19:00h– retransmitiendo una de ellas por el canal diocesano de YouTube en directo para que todo el que quiera la pueda seguir desde sus casas. Será la misa pontifical de las 11:00h que estará presidida por el Obispo de Vitoria, D. Juan Carlos Elizalde, y concelebrada por el párroco de Armentia, D. Josetxu Apellániz y el Vicario General, D. Carlos Garcia Llata. A esta celebración acudirán las principales autoridades del territorio encabezadas por el Diputado General de Álava, Ramiro González, el Presidente de las Juntas Generales de Álava, Pedro Elosegi, el Subdelegado del Gobierno en Álava, Carlos Zapatero entre otros así como el presidente de la Fundación Vital, Jon Urresti y la pregonera de esta edición, Maite Ruiz de Austri.
Para evitar aglomeraciones, en todo momento habrá control de aforo en la entrada de la basílica, pidiendo a todas las personas que accedan que lo hagan respetando las distancias interpersonales, el uso continuado de la mascarilla sin excepción y lavado de manos con gel hidroalcohólico al entrar y salir de la misma. Durante las misas, una vez el aforo esté completo, no se permitirá la entrada a ninguna persona más por motivos sanitarios.
Un programa similar podría adoptarse el 1 de mayo en el cerro de Estíbaliz, donde se ubica la basílica de la patrona de la Diócesis y la provincia. Estíbaliz cuenta con un recurso para ofrecer un mayor aforo en las celebraciones, el centro de acogida que, en aforo restringido, permite la asistencia de 150 personas. Esta alternativa permitiría ofrecer un flujo continuado y controlado de visitas a la basílica románica.
Es muy probable que la modalidad dual haya venido para quedarse también en las celebraciones religiosas. La tecnología puede acercar a las personas impedidas para trasladarse a aquellos lugares que "siempre" han sido su referencia festiva y devocional. Quizá las diócesis han de pensarse muy en serio en reforzar los gabinetes de comunicación (e imagen) habría que ir añadiendo. Ello no restará la presencia de quien pudiendo se traslade a la ermita, la basílica o el santuario para cumplir con la tradición, para poner a los pies de su patrón o patrona sus necesidades y preocupaciones, para vivir la fiesta, porque las fiestas patronales son eso, una fiesta.
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