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Dedicaremos el post de hoy a dos excelentes poemas del lírico murciano Eloy Sánchez Rosillo. Nacido en 1948 discurre su etapa formativa infantil en colegios religiosos. Con 21 años se matricula en la Facultad de Filosofía y Letras de Murcia para cursar la licenciatura de Filología Románica, obteniendo Premio Extraordinario. Allí ejercerá como docente en la Cátedra de Literatura Española.
Obtiene Sánchez Rosillo en 1977 el Premio Adonáis con su libro “Maneras de estar solo”, que le dio a conocer en la poesía española contemporánea. A lo largo de más de 35 años nos ha venido obsequiando con la sucesiva entrega de nueve valiosos títulos. En los cinco iniciales, con poemas de 1974 a 2003, se refuerza el sentimiento elegíaco, que podría tener su origen en el fallecimiento del padre cuando solo contaba siete años, que marcaría severamente su niñez con un gran sentimiento de fugacidad y de pérdida.
“AHORA CELEBRO Y CANTO”
En 2005, con los versos del poemario “La certeza”, inicia un nuevo período caracterizado por la poética del instante único, de la memoria y de la emoción. Fueron apareciendo cuatro nuevos títulos, que el año pasado se integraron en la Antología de Cátedra “Hilo de oro” (1974-2011). Destaca la crítica la transformación que experimenta su poesía a partir de la publicación del poemario “La certeza” que, por cierto, obtuvo el Premio de la Crítica 2005. Así se ha expresado el poeta:
El autor de la Antología comentada “Hilo de oro”, José Luis Morante, precisa que, en su opinión, el poeta murciano, en esta segunda etapa, “inaugura un discurso nuevo. El verso elegíaco que canta la pérdida y la asunción del desgaste, cede el testigo a una nueva fase en la que pasa a primer plano una voluntad agradecida, esperanzada y llena de alegría. La jornada al paso propicia el disfrute de lo verdadero; llena los sentidos con los vislumbres que la contemplación depara. Se abandona la queja por la pérdida y la carencia, para dar fe de vida.”
ALZO LOS OJOS HACIA EL CIELO AZUL
Iniciamos esta breve visita al poemario “La certeza” con oscuros y luminosos versos del diario espiritual de Sánchez Rosillo. Contempla sus días y se entristece. Recuerda otro tiempo, y siente vacías hoy sus manos... Hasta que, de pronto, descubre que su indigencia toca un fulgor que vale más que el oro más puro: con plenitud respira su pecho el raro don de la felicidad. Y bien quisiera que nunca se apagara la intensidad que vive (“Luz que nunca se extingue”).
INTUÍA EL CAMINO EN LAS ESTRELLAS
Si en “Ahora” (y aquí) el poeta murciano canta la alegría de vivir un día especial, y que siempre “es hermoso estar vivo”, en “Las estrellas y el sueño” reconoce, a lo largo de múltiples caminos, la presencia de “un sueño irrenunciable que me guió y que fue / conduciendo mis pasos poco a poco / al lugar en que estoy...” En esta ocasión no levanta los ojos al cielo azul encendido de mediodía, sino a la noche y sus fecundas y misteriosas estrellas, y así “avanzar decidido, pues el trayecto aún / al parecer prosigue.”
EL POETA NOS OBSEQUIA
CON UN RECITAL DE VERSOS
Eloy Sánchez Rosillo leyó y comentó, el 17 de mayo de 2005, interesantes poemas de los cinco primeros libros, y algunos versos del poemario “La certeza”, que se publicaría aquel mismo año. Duración: 46 minutos. Pulsar aquí.
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