Asomaros al índice general de mi antología en 'Nido de Poesía' para leer a Mauleón
Jesús Mauleón: "Dejamos la poesía para el cielo"
Ha subido a los brazos del Padre el pasado 8 de agosto, a sus 87 años, el exquisito y admirado compositor de música religiosa Joseph Gelineau, consejero de liturgia de los Obispos franceses allá por los fecundos años del Vaticano II. Su vinculación con Taizé se remonta a 1950. Desde entonces se canta, medita y siente la versión de los Salmos compuesta y orquestada por tan fervoroso jesuita, y nuevos cánticos que ha ido escribiendo, sin descanso, para ellos y para la iglesia universal. Primero en latín, pero muy pronto en francés y otras lenguas, inspirado en el gregoriano, nos fue regalando melodías sencillas y fáciles de cantar por el pueblo, pero de alta calidad artística y serena modernidad.
Falleció en el hospital, en los Alpes franceses. Tenía una fractura de fémur y fue hospitalizado. No fue posible operar durante diez días, debido a problemas circulatorios. La cirugía no tuvo éxito, y sobrevino un bloqueo renal imposible de superar.
Es curioso: su fallecimiento ha ocurrido en agosto, como tres años antes le sucedió al hermano Roger (16 agosto 2005). Como por esas fechas de vacaciones vive uno a lo robinsón, sin prensa, sin radio, sin tele, es posible que todavía a muchos amantes de sus Salmos, Misas, Antífonas, Himnos, etc. no les haya llegado la noticia. Para ellos y para todos, este cordial homenaje, tan nostálgico para muchos de nosotros (todavía recuerdo su versión de "El Señor es mi pastor", y hasta conservo, ya amarilla, la sexta edición de sus Salmos, para órgano y voces, que tituló "Vingt-quatre PSAUMES et un cantique", publicada en "Editions du Cerf" (con fecha de 1953).
VAMOS A OÍR Y CANTAR UNO DE SUS SALMOS
El mejor tributo que podemos rendirle, acaso sea escuchar de nuevo alguna de sus obras maestras, envolventes y profundas como la espiritualidad de Taizé. Por ejemplo: "Dios no puede sino dar su amor", retrato emocionado de Dios Padre/Madre amoroso. Llegó Joseph a vivir la revelación de los Salmos con tanta naturalidad que, puesto a escribir y componer, le brotaban, desde lo más hondo de su ternura, pensamientos bíblicos que había asimilado como sangre del corazón, carne de su alma de pobre de Yavé.
Si queréis escuchar y ver esta misma canción, en el funeral por el hermano Roger: pulsad aquí.
En el Encuentro Europeo del 28 de diciembre de 2006 (Catedral de ZAGREB) se celebró una Misa cantada con música de Gelineau. Podéis conocer este otro género que también cultivó el homenajeado de hoy, pulsando aquí
JACQUES BERTHIER INVOCA AL ESPÍRITU
Cerramos por hoy el post con la música y el texto (aproximado) del otro protagonista de la primavera musical y religiosa de Taizé: Jacques Berthier que, en "Ven, oh Santo Espíritu", invoca la Presencia de la divina Llama:
También te puede interesar
Asomaros al índice general de mi antología en 'Nido de Poesía' para leer a Mauleón
Jesús Mauleón: "Dejamos la poesía para el cielo"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma