La cubana Fina García Marruz, Premio Reina Sofía el día que cumple 88 años
Esta vez el foco luminoso del Premio Reina Sofía ha sorprendido a una pizpireta jovencita de 88 abriles,de palabra llena de silencio, delicadeza y revelación (la estáis contemplando en una imagen tomada esta misma semana al conocer el premio). Premio que le ha llegado precisamente ¡en el día de su santo, 28 de abril! Lejos queda 1923, cuando, por primera vez, se asomaba al sol y a la brisa de La Habana la inocente cabecita de Josefina García–Marruz Badía, que sería conocida artísticamente como Fina García Marruz.Poeta e investigadora literaria, ha recibido numerosas distinciones entre las que destacaríamos el Premio Nacional de Literatura cubana (1990) y el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2007).
CONVIERTE FINA LO COTIDIANO, Y OLVIDABLE, EN ALGO MÁGICO (MILENA RODRÍGUEZ)
Apenas es conocida García Marruz entre nosotros porque volcó su entusiasmo literario en la difusión, el reconocimiento de la extraordinaria poesía de su esposo Cintio Vitier, fallecido hace solo dos años (le hemos dedicado sendos artículos, incorporando siete poemas. Pulsar aquí.).
Pero ya tenemos entre nosotros su poesía casi completa en una generosa edición de Pre-Textos. Bajo el título “El instante raro”, se ha publicado hace unos meses una antología de 464 páginas, con doscientos poemas y un amplio estudio de Milena Rodriguez. El precio que figura en la ficha del ISBN es de 22 euros. Todavía no lo he podido adquirir, pero os prometo que le dedicaré varios post. No es frecuente premiar con la generosa cifra de 42.000 euros la trayectoria lírica de un/una poeta, sobre todo tratándose de mujer, mujer creyente (¡qué poco abundan en nuestro tiempo creadores tan “arraigados” en la trascendencia!).
LOS MAYORES DE EDAD, LOS MELANCÓLICOS...
He escogido precipitadamente dos hermosísimos poemas para hoy. El primero, "Ya yo también estoy entre los otros", con la huella digital de su sensibilidad, se refiere al paso del tiempo. Apenas nos damos cuenta, pero cada día envejecemos un poco. Arracimados en bancos del parque se agrupan los viejos protegiendo su desamparo. Descubre Fina que su edad no está muy lejos de aquel colectivo y decide dar el paso,"reunirme con ellos para siempre",aceptar la ancianidad con sus achaques y sus alegrías...
José María Valverde, que había recibido a finales de 1970 el fascinante poemario "Visitaciones", le escribe con urgencia una emocionada epístola, donde califica este poema de "escalofriantemente íntimo". Versos que me traen al recuerdo la confidencia de mi madre a sus setenta y pico años, refiriéndose a dos ancianas de sesenta y pocos sentadas en un banco de la calle: "-¡Qué pena llegar a esa edad!" No se había percatado aún de que sus años le daban ya derecho a crear fraternidad cómplice con aquellas venerables ancianitas...
BELLA ES TODA PARTIDA...
Si el poema anterior nos deja un regusto de tristeza y resignada aceptación,“Del tiempo largo” me parece un desafiante alegato metafísico, inteligente y emocional. Mirada de águila primero, observando, con vuelo sereno, sin nostalgia ni culpabilidad, el tiempo ya vivido. Tierna y ambiciosa mirada también al presente y al futuro.Para crecer, se vive... Para crecer, se sufre... Y es sabio señalar luces y sombras, sobre todo sombras, en la agitada juventud para la que no veníamos preparados. No es la vida una campana de gauss, un siniestro arco iris como si la belleza y el enamoramiento se nos encendieran como bengalas en la primera mitad de la vida y, al final, se apagaran en noche de silencio y frío.
Hombre y mujer son algo más que hermosura, salud, sexo...Las arrugas del rostro que ha vivido son bellas.Hay puertas de salida en lo alto de aquella existencia que no ha dejado de enriquecerse.“Lo incierto hace señales.”Hemos aprendido, sobre todo por ensayo y error, a vivir con los ojos abiertos. Felizmente descansamos, al fin, renaciendo,como el polluelo que rompe el cascarón...“Bella es toda partida...”