Dios en el verano (5). TAGORE: flores y agua
Acontecen en la vida situaciones de repentina iluminación. En esos momentos uno lo ve todo con ojos nuevos. Es como si descubriéramos de pronto un mundo increíblemente bello que nos ha rodeado silenciosamente desde siempre. Recuerda J. W. N. Sullivan la primera experiencia de este tipo:
Descubren las almas profundas, como TAGORE, en torno a los seres bellos, radiantes halos de amor y eternidad.
FLORES
"¿CÓMO te cantaré y te adoraré, sol?”, le dijo la florecilla. Contestó el sol: “Con el silencio humilde de tu pureza” (Rabindranath Tagore).