NOSOTROS SÍ QUE CELEBRAMOS EL CENTENARIO DE RAMÓN GARCIASOL
Con la mirada muy atenta al calendario cultural, hemos descubierto, desde las altas ramas de Nido de Poesía, que uno de los grandes poetas de nuestro siglo, Miguel Alonso Calvo, nacido en Humanes (Guadalajara) un 29 de setiembre de 1913, con motivo del Centenario de su llegada a nuestra Historia, es homenajeado apenas sólo en su pueblo de origen y regiones limítrofes.
Pero me temo que seguirá siendo ignorado por la mayoría de los lectores de poesía de nuestro país y allende los mares. Desde Religión Digital me gustaría dedicar a Ramón de Garciasol (este fue su sobrenombre literario a lo largo de cuarenta inquietantes años) varias afectuosas páginas que me gustaría nos emocionen y enriquezcan a todos.
El prestigioso escritor y crítico literario Leopoldo de Luis, en su artículo “Camino del poeta Ramón de Garciasol”, hace la siguiente descripción del homenajeado de hoy:
Iniciamos la presentación de hoy con tres sencillos poemas que expresan con calidad la vertiente lírica del autor de "Defensa del hombre", su primer importante poemario, accésit de Adonáis, que inicia magistralmente el movimiento humanista de la poesía social en los 50 y 60.
RAMÓN DE GARCIASOL EN LA ANTOLOGÍA DE POESÍA RELIGIOSA DE LEOPOLDO DE LUIS
En su publicación de Alfaguara “Poesía religiosa. Antología”, de 1969, Leopoldo de Luis incluye al poeta de Humanes entre los elegidos, ilustrando la presentación con ocho sugerentes poemas. Permitidme mostraros la sutil relación que establece De Luis, al darnos a conocer al poeta, entre humanismo y religión:
¡CORAZÓN SIN DESHOJAR!
De su segundo libro, "Canciones", que publica en 1952, hemos seleccionado "Limosna". El ritmo es ágil, como juego de niños, como canción de ronda. Y lo más importante: los sentimientos del poeta hacia la infancia se parecen mucho a los de Jesús: "Si no os hacéis como niños..." Mendiga por caridad a un pequeño su risa, su intuición, su fantasía, porque tiene necesidad de ellas... En "Fuente serena" escribirá: "Niño, no cierres los ojos, / que nos quedamos sin luz. / ¡No nos dejes solos!"
DAME LIMOSNA DE LUZ, JESÚS
Necesita alegría el poeta. Precisa con urgencia iluminación en la tiniebla del desamparo. Implora al Crucificado, agonizante y desnudo, el amanecer de una voz luminosa, el cálido rumor de una palabra salvadora... A tan breves pero dramáticos textos, hay que reconocerles trascendencia y profundidad, belleza expresiva, juego lírico, autenticidad humana.
MIRA Y DI CON LOS OJOS
A pesar del medio siglo transcurrido, el mensaje de estos versos es actual y muy sugerente. Dos temas expresos: silencio ("silencio colmenero") y tranquilidad ("Tira esa prisa, criatura"). Y la eterna metáfora del hombre/árbol: "savia, sangre, sabe, sube / al árbol, a la mejilla". El pensamiento que podría sintetizar la sabiduría de estas cinco ingeniosas redondillas podría ser: "Ven a recoger dulzura / para el invierno y la pena".