Asomaros al índice general de mi antología en 'Nido de Poesía' para leer a Mauleón
Jesús Mauleón: "Dejamos la poesía para el cielo"
El poeta leonés presenta en 1997 su segundo título de la nueva etapa, “Libro de la mansedumbre” (Tusquets). No hay que entender “mansedumbre” como sinónimo de pasividad, sino de resistencia fértil: una posición vital que nace de la experiencia del dolor. “Mi postura como poeta –aclara Colinas– es todo lo contrario de evasiva o escapista.” Se me ocurre pensar en la perseverante tenacidad de un “resiliente”.
El "Libro de la mansedumbre" está concebido en forma de tríptico, con series de poemas de corte biográfico, que se complementan entre sí:
“Aunque es de noche.” Grupo de los silencios de fuego. El poeta siente el acecho de la muerte, del mal, del frío, mas intuye la victoria de la “hoguera del amor”, la armonía del espíritu, el compromiso fiel de la mansedumbre.
“Manantial de la luz.” Se recrean símbolos de la poesía mística; se utiliza un lenguaje más contenido, más esencial que en anteriores poemarios.“La tumba negra.” Sección tercera que ofrece un largo y magistral poema de 500 versos, una interesante composición de reflexión histórica y moral.
En el post de hoy, seleccionaremos dos poemas del primer grupo, “Ascuas” y “A nuestro perro, en su muerte”, remitiendo al lector a enlazar un tercer título: “La visita del mal”.
ARROJANDO EN LAS ASCUAS DEL PECHO UN SILENCIO
El poeta de “los silencios de fuego”, más acá del frío del mundo que le amenaza y acosa, le echa lumbre a la hoguera del pecho, lumbre de meditación, de búsqueda interior, de plenitud interior, y “se alzan llamas jubilosas” de amor recibido, de amor entregado.
Nos ilumina el vate leonés, en entrevista, sobre la realidad del mal y la mejor respuesta de aceptación constructiva, más allá de la negación o el arrebato: “El mal es inevitable, entonces aparece otro concepto que es el de la mansedumbre, que no sólo significa lo que es apacible, flexible, ese estado de armonía, sino lo que viene después de la prueba, después de la dificultad, después del mal”.
Y EN ESA MANSEDUMBRE SE PROPAGA TU FIEL ADIÓS
Dentro de la sección “Aunque es de noche”, asistimos, en un hogar de la isla de Ibiza, a la agonía del perro familiar, a quien sale a buscar el poeta “a tientas en la sombra”. Las miradas del animal y el hombre se entrecruzan y extreman en el hoy de la despedida. Como en los versos de “Ascuas”, la hoguera del amor entregado y recibido se afervora, y se ahonda el dolor, en el silencio, con mansedumbre fiel. En su tierno coloquio amigo admitirá Colinas su ignorancia sobre el destino final de su perro, y su convencimiento de que, “como volcán de luz, / toda la isla ya será tu cuerpo”.
Hace pocos meses, en entrevista de Alicia González, declaraba el poeta bañezano su opinión favorable a la utilización terapéutica de alguno de sus poemas: “En mi literatura, sobre todo en la última, puede haber un componente que podemos reconocer bajo los nombres de sanación o autoayuda, en la medida en que son libros que nacen y buscan la plenitud de ser.”
Los versos de “La visita del mal” podrían ser uno de los ejemplos. ¡Qué interesante, qué útil su publicación en la revista “Teléfono de la Esperanza de León!”
También te puede interesar
Asomaros al índice general de mi antología en 'Nido de Poesía' para leer a Mauleón
Jesús Mauleón: "Dejamos la poesía para el cielo"
Lo último
La sabiduría del corazón
Corazón pensante para humanizar
Cuidar cuando no se puede curar
Nunca incuidables
Morir humanamente, morir acompañado
Morir con dignidad
Sanar, acompañar, humanizar
Medicina y cuidado