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Monseñor Crociata expresa su "profunda preocupación por la crisis humanitaria en Siria"
(Vatican News).- "Un país donde cada sirio pueda vivir en libertad, seguridad y esperanza". Este es el deseo expresado por monseñor Mariano Crociata, presidente de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (Comece), para el futuro de Siria. En un mensaje difundido el miércoles 19 de febrero, el obispo italiano expresó su "profunda preocupación por la crisis humanitaria en Siria", que dura ya más de una década, pero sobre todo por las "incertidumbres actuales".
A finales de enero de 2025, Ahmed al-Charaa fue nombrado presidente interino de Siria. Tras una lucha armada, este líder yihadista derrocó la dictadura del presidente Bashar al-Assad en diciembre de 2024. En aquel momento, las esperanzas de libertad se habían multiplicado, pero según Monseñor Jacques Mourad, el nuevo gobierno está haciendo pasar a los cristianos por un "período difícil". En una entrevista concedida a la Agencia Fides, el arzobispo siro-católico de Homs habló de la violencia y el miedo generalizados, así como de "varios casos de jóvenes cristianos amenazados y torturados en la calle, delante de todo el mundo, para sembrar el terror y obligarles a retractarse de su fe y hacerse musulmanes".
Recordando que los cristianos son una "parte esencial de la historia y la cultura de la región", Crociata considera que una reducción del número de cristianos en Siria "sería una trágica pérdida no sólo para Siria, sino también para la estabilidad de la región y del mundo".
Ante la persecución anticristiana mencionada por Mourad, y más en general la que sufren las minorías religiosas, Comece pide a la Unión Europea y a la comunidad internacional que "reconozcan la vulnerabilidad de estas comunidades y tomen medidas concretas para garantizar su protección".
Las propuestas concretas de Comece se centran en la ayuda humanitaria de emergencia, pero también en la flexibilización de las sanciones comerciales impuestas por la UE, que el pueblo sirio sufre desde hace más de diez años.
Con vistas a la reconstrucción del país, Crociata insta a la UE y a sus Estados miembros a que garanticen la inclusión de las minorías drusa, cristiana y alauita en el proceso constitucional. Por último, advierte de los riesgos de venganza y pide que se establezca "un marco jurídico que aplique la justicia transicional de manera equitativa e integradora".
La última petición del presidente de Comece es que se creen "las condiciones que permitan el retorno voluntario y seguro de los refugiados y sus familias a sus hogares", comprometiendo el apoyo de la Iglesia en este empeño. Mientras la imagen del nuevo gobierno sigue siendo la del que derrocó a Bashar al-Assad, Comece señala con el dedo las posibles amenazas a la presencia cristiana que podría poner en marcha un gobierno dirigido por un líder islamista.
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