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En el encuentro 'Aprender Roma', el prelado ha criticado el estado de la ciudad e instado al Ayuntamiento a mejorar la 'hospitalidad'
(Vatican News).- Una "Expo Creatividad" para promover la "reconciliación en la religión y la sociedad". Quiere lanzarla con ocasión del Jubileo de 2025 la Asociación Internacional Caridad Política, entidad de derecho pontificio, fundada por el profesor Alfredo Luciani, que se propone extender el alcance de la justicia y del amor en todos los países y en las relaciones entre las naciones, promoviendo la conciencia de la fraternidad y de la universalidad de la familia humana.
La iniciativa ha sido presentada en el encuentro "Aprender Roma", celebrado ayer por la tarde en la capital, en el Palacio San Calisto, que ha contado con el cardenal Matteo Maria Zuppi, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, y el embajador de Israel ante la Santa Sede, Raphael Schutz, como ponentes.
En su discurso, el cardenal destacó el valor universal y la riqueza de la ciudad de Roma, una ciudad para "aprender", para descubrir, desde diversos puntos de vista. "Siempre hay que aprender Roma", reiteró Zuppi, mirándola, como diría el Papa Francisco, desde las periferias.
Roma es una ciudad sagrada por lo que representa para el cristianismo, prosiguió el purpurado, "una ciudad pobre y atravesada por tanto sufrimiento" y también una "ciudad política". "A veces estas ciudades se mezclan y confunden, y también por este motivo -continuó el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana- no debemos dejar de aprender mirando la ciudad tal como es: una ciudad sacralizada por el sucesor de Pedro, profanada por la pobreza, una ciudad en la que las periferias no tienen un plan maestro".
El cardenal Zuppi, que ha sido párroco en la periferia oriental de la Urbe, en la iglesia de los Santos Simón y Judas Tadeo, en Torre Angela, habló de una periferia impersonal, construida sin respeto por la belleza, de una ciudad que ha crecido demasiado deprisa, que se ha convertido en una capital sin una verdadera reconstrucción humana y urbana, una ciudad con estratos en los que se han superpuesto ciudades de distintas épocas, donde se oculta el sufrimiento urbano y humano.
A continuación, el cardenal describió Roma como una ciudad acogedora pero llena de soledad, donde el número de hogares compuestos por una sola persona es elevado y la soledad de los ancianos es una cuestión que también hay que aprender. Roma vive la contradicción entre lo que realmente es, por tanto entre una ciudad concreta, y su valor simbólico, añadió el cardenal Zuppi, donde a menudo se ocultan las verdaderas responsabilidades de las realidades urbanas y humanas.
Y es esta Roma, donde se mezclan espiritualidad y humanidad, encuentro, atención al otro, respeto, tolerancia y relativismo cristiano, la ciudad de Fratelli tutti, la que para el Jubileo de 2025, explicó el cardenal a Vatican News, puede ofrecer acogida y responder a las expectativas -atención, consideración, cercanía- de millones de peregrinos que la visitarán, donde la sociedad política y administrativa debe echar una mano fundamental para que así sea.
En el contexto del Jubileo, Roma puede ser un modelo de acogida ante todo practicando la hospitalidad, subrayó el cardenal Zuppi, no sólo para los que vienen de fuera, sino también para los que no encuentran un lugar en Roma, los sin techo, los extranjeros, los ancianos. "Y luego hay una acogida que es organizativa", explica el presidente de los obispos italianos, aclarando que para que la hospitalidad esté garantizada hay que mejorarla, y para ello es necesaria la colaboración del Ayuntamiento y de las instituciones italianas y de la Santa Sede.
El embajador de Israel ante la Santa Sede, por su parte, trazó un paralelismo entre Roma y Jerusalén, ciudades que mantienen lazos espirituales porque en ambas hay una fuerte presencia espiritual y cuya distancia fue salvada por las visitas de Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco a la sinagoga de Roma.
Con el fin de promover la Expo Creatividad y aumentar la creatividad intelectual, científica y artística, la asociación Carità Politica solicita ahora una forma de agregación legal entre diferentes naciones mediante la participación de científicos, poetas, escritores, arquitectos, pintores, cineastas, escultores y músicos. El objetivo es estimular en cada país un Centro de Creatividad que se caracterice por el servicio a la identidad cultural, la apertura al diálogo y la dimensión ética de la cultura. El objetivo es compartir, más allá de las diferentes convicciones religiosas y asunciones culturales, los valores fundamentales de la humanidad, promover la comprensión, el reconocimiento mutuo y la cooperación pacífica entre todos los miembros de la familia humana.
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