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Sant'Egidio guarda sus nombres e historias en las oraciones 'Morir de esperanza'
Cuando se cumplen 9 años del naufragio que el 3 octubre de 2013, a pocas millas del puerto de Lampedusa en el que 368 personas perdieron la vida, la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral del Vaticano ha pedido oraciones para no olvidar “un drama que todavía hoy vuelve a la mente y al corazón de muchos y no debe ser olvidado".
"Eran emigrantes en busca de dignidad que encontraron la muerte en una de las muchas rutas de la esperanza”, continúa el comunicado de esa instancia vaticana, que insta rezar "por todos los emigrantes muertos en el mar", a la vez que agradece la labor realizada por los habitantes de la isla en la tardea de acoger a los refugiados.
"En recuerdo de aquel trágico 3 de octubre, la Sección de Migrantes y Refugiados quiere invitar a todos hoy para elevar una oración unánime para que nadie perezca a causa de la migración, para que nadie vuelva a verse obligado a abandonar su patria, para que cada persona pueda mirar su futuro con esperanza, y que los hermanos y hermanas más vulnerables son acogidos y protegidos", concluye el comunicado.
El naufragio frente a las costas de Lampedusa se produjo poco más de tres meses después del emblemático viaje del papa Francisco a la isla, en julio de 2013, el primer viaje del entonces recién elegido Sucesor de Pedro fuera de Roma.
También la Comunidad de Sant’Egidio ha querido unirse a la conmemoración de este aniversario. “Todos recordamos el 3 de octubre de 2013 (…) Fue el primer gran naufragio que sacudió la conciencia de muchos. Sin embargo, desde entonces, la gente ha seguido muriendo en el Mediterráneo”.
“El número de muertos y desaparecidos en el mar desde aquel día es desgarrador: 25.652, en menos de 10 años”, señala la organización eclesial, que añade que, desde entonces, “las rutas han cambiado, pero no las tragedias. Hace unos días se conoció la noticia de la muerte de 80 personas que huían del Líbano”.
Sant'Egidio guarda sus nombres e historias y los recuerda obstinadamente en las oraciones «Morir de esperanza» que en muchas ciudades europeas, junto con otras asociaciones y comunidades religiosas, mantienen vivo el recuerdo y la invocación por los migrantes que pierden la vida mientras viajan a Europa, informa en su página web.
“El Día Nacional en Recuerdo de las Víctimas de la Inmigración, que se instituyó en Italia en 2016, 3 años después de aquel terrible naufragio, es una oportunidad para reflexionar y tomar decisiones urgentes: no dejar de rescatar en el mar y crear recursos legales, como corredores humanitarios, que acojan a los migrantes. Muchos de los que llegaron a Italia fueron acogidos y se han convertido en un recurso para el país”.
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